La fuerza de sentir juntos - Una relfexión sobre el dolor colectivo
La naturaleza es implacable, nadie puede contra ella, somos parte de ella, aunque a veces parece que lo olvidamos. Somos parte de una sociedad, bien sea que nos identifiquemos o no con ello, y además hay algo que está muy profundo en nosotros, al menos según lo que logro percibir, y es que necesitamos formar parte de algo, y por ejemplo, en el caso de los venezolanos (que somos millones fuera del país) estamos en este momento, unidos por lo que está ocurriendo, de lo que no voy profundizar porque es algo que seguro todos sabemos.
Antes de seguir, quiero mandar un fraternal abrazo a todos y cada uno de los coterráneos, tanto dentro como fueras de mi país, Venezuela, estamos pasando por uno de los momentos más complejos que pudimos imaginar.

Hay algo a nivel psicológico que suele ocurrir a nivel social, que se deja ver en momentos como este, es el llamado dolor o trauma colectivo. Es algo de lo que me puse a leer recientemente porque es evidente que los estamos viviendo muchos, tanto dentro como fuera del país. Una definición que vi, y que me gustaría compartir, se las dejaré continuación:
Y esto es precisamente lo que estamos pasando todos, porque lo que ocurrió en Venezuela es algo que prácticamente no tiene precedente, y la fortaleza que hay que tener para poder tolerar emocionalmente todo lo que está pasando es mucha.

Donde trabajo somos unos cuantos venezolanos, y el ambiente justo el día de ayer era bastante complicado emocionalmente hablando, porque todos estamos bastante afectados, aunque por suerte en la mayoría de los casos no hay mayor afectación de las familias de mis compañeros de trabajo, hay una persona que expresó que su familia había perdido su casa, pero que ellos estaban bien. Entonces uno piensa, si, están a salvo, no les pasó nada, pero veamos, tener una pérdida del sitio donde has vivido desde hace mucho tiempo, es un golpe fuerte, indudablemente.
Esta unión que se puede percibir en este momento, donde la solidaridad se hace tangible en expresiones de apoyo entre personas que no se conocen, unidas por un mismo sentir, es algo que nos debe hacer creer en la humanidad, en que podemos ser siempre mejores de lo que somos como sociedad, y esto es una luz de esperanza entre tanto ruido, entre tantas complicaciones que vemos en el día a día.
Esa tristeza, e incluso frustración que podamos estar sintiendo, es perfectamente normal, somos humanos y tenemos un arraigo por lo nuestro. A ver que está pasando semejante calamidad en nuestra tierra, no está mal sentir por ello, y si hay que llorar porque hay ganas hagámoslo, no nos limitemos a no sentir, o a intentar no hacerlo, porque no es posible.

Hablemos con nuestra gente, hagámosles saber que aunque estemos distantes, estamos pendientes, eso les ayudará a ellos, pero también a nosotros mismos. Debemos valernos de todas las herramientas mentales que tengamos para intentar afrontar toda esta situación con la mayor tranquilidad posible, y sin emocionalmente salir tan dañados en el proceso.
Aquí, en estos momentos, es fácil ver la unión que tenemos con ese sitio en el que nacimos, porque este dolor colectivo se lleva mucho menos difícil cuando es compartido. Espero que todos estén bien (dentro de esta realidad), cuídense mucho, cuiden a sus allegados, es buen momento para cuidarnos entre todos.
