El amor de una abuela || Relato [ESP-ENG]

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Español

Cada fin de semana tenía que ir a esa casa vieja y grande de mi abuela donde nos reuníamos todos mis primos y los hijos de mi abuela, eso lo hacía desde que era niño y ahora que tengo 18 años lo sigo haciendo. A mi abuela siempre le gustaba abrazarme, comprarme todo lo que yo quería, me llevaba a todas partes, cada vez que podía me prestaba su carro. Eso para mí era lo mejor, ya que era su nieto mayor y me consentía mucho.

Llegar a esa casa al principio no era nada agradable por el hecho de ver a todos a los hijos de mi abuela, discutir sobre su enfermedad, todos los bienes que podían repartirse, pasaban horas y horas conversando sobre lo mismo. Mi abuela solamente los regañaba, ella decía que si la estaban dando por muerta. Yo solo escuchaba y no podía opinar ni una sola palabra, ya que de seguro iba a salir perdiendo y menos discutir al frente mi abuela. Una señora de 70 años, muy activa y cariñosa pero con algunos problemas del corazón.


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Todos se fueron esa misma tarde y quede solo en esa casa tan grande, mi abuela se dormía a las seis de la tarde, no tenía televisión, no había internet y mi teléfono no tenía señal, ya estaba entrando en desesperación y me pregunté ¿Qué hago ahora?, me movía de un lado a otro, salí a contemplar las estrellas, pero llegaba un momento donde me aburría. Pase horas sentado en una silla de madera recordando cuando mi abuelo me llevaba a recorrer ese enorme patio que estaba atrás de la casa, sentía como las lágrimas corrían por mi cara de esos recuerdos tan bonitos.

Pensaba, ahora solamente me queda mi abuela, tengo que aprovecharla al máximo y disfrutar cada segundo al lado de ella, a pesar de que yo no soy muy conversador y amoroso con las mujeres. Aún seguía sentado en la misma silla hasta que cayó el amanecer. Creo que fue la noche más rápida que he vivido, pero que buenos recuerdos pasaron por mi cabeza.


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Comencé a notar que mi abuela se estaba cansando más rápido, no era la misma mujer trabajadora que no tenía descanso, ese día no se comió toda la comida que le prepare con mucho cariño, estaba comenzando a asustarme, tuve que llamar a mis padres, pero ninguno me contesto y mis tíos me dijeron que estaban en sus quehaceres y no podían venir a apoyar a su madre. La única compañía que tenía era yo, tenía que ayudarla, no podía dejar de pensar que iba a hacer, de inmediato me dirige al hospital más cercano con ella para que la revisaran.

Aún estaba muy asustado y nervioso, mi cara estaba muy blanca, mis manos no dejaban de temblar y mucho más cuando toque ese hospital, en el mismo que había fallecido mi abuelo hace un par de años. Tuve que explicarle y conversar con un médico todo lo que estaba sucediendo, aún me encontraba yo solo y nadie de mi familia se aparecía.


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Me recosté sobre una silla de metal que daba frente a la habitación de mi abuela a esperar que saliera el doctor con los exámenes, sentí que las horas se hicieron eternas, por mi cabeza pasaron miles de cosas en cuestión de segundo. Vi que a los lejos venían caminando mis padres y mis tíos, todos muy tranquilos y relajados, como si no estuviera pasando nada. Sentí que el corazón se me iba a salir cuando el médico dijo que a mi abuela le quedan muy pocos días de vida. Me tiré al piso a llorar y llorar, sentí que me habían apuñalado el corazón.

Mientras que por mis odios solamente escuchaba a mis familiares, discutir nuevamente por todos los bienes de mi abuela, también discutían para ver quien se iba a quedar con ella todas las noches, nadie decía ni una palabra. Hasta que me levante con las lágrimas en mis ojos con la mirada muy firme y tome la decisión de cuidarla.


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Ahora me toca cuidar a ella, como ello lo hizo conmigo cuando ya era un niño, me dije yo mismo. Deje de llorar, porque si no sentía que le iba a transmitir esa tristeza a mi abuela y no quería eso, sino verla sonreír y muy feliz a pesar de que estaba conectada a unas máquinas. Entre mis manos siempre le llevaba un puñado de flores rojas, eran sus preferidas y su respectivo té de jengibre, veía con sus ánimos subían y yo compartía cada chiste y recuerdos que podía para no dejarla que se durmiera.

Sentí que mi abuela agarro mis manos muy fuertes, note que sus ojos se estaban cerrando poco a poco, comencé a gritar y nadie estaba por ahí cerca para apoyarme, veía como las pulsaciones comenzaron abajar, lamentablemente se había ido. Me duele que te hayas ido abuela, ahora mi vida sin tú no será la misma, sentí una soledad y vacío en mi cuerpo que no tenía explicación, me pregunte ¿Quién me dará ese amor de abuela?. Aun así tenía que continuar con mi vida.


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La reflexión que les comparto es que siempre hay que valorar a los seres más queridos, esas personas que siempre están ahí para darnos todo su amor, cariño y cuidado, nunca esperar ese último momento para darle y demostrarle cuanto se les quiere. Siempre que puedas dile palabras bonitas a tus seres queridos. Un abrazo y besos que no cuestan nada y valen mucho.

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English

Every weekend I had to go to my grandmother's big old house where all my cousins and my grandmother's children would gather, I did that since I was a child and now that I am 18 years old I still do it. My grandmother always liked to hug me, buy me everything I wanted, take me everywhere, every time she could she would lend me her car. That was the best thing for me, since I was her eldest grandson and she spoiled me a lot.

Arriving at that house at the beginning was not at all pleasant because of the fact of seeing all my grandmother's children, discussing about her illness, all the goods that could be distributed, they spent hours and hours talking about the same thing. My grandmother only scolded them, she said they were giving her up for dead. I just listened and could not say a single word, since I would surely lose out, let alone argue in front of my grandmother. A 70 year old lady, very active and loving but with some heart problems.


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Everyone left that same afternoon and I was alone in that big house, my grandmother was asleep at six in the evening, I had no television, no internet and my phone had no signal, I was getting desperate and I asked myself what do I do now, I moved from one side to another, I went out to contemplate the stars, but there came a time when I got bored. I spent hours sitting on a wooden chair remembering when my grandfather used to take me to walk around that huge yard behind the house, I felt tears running down my face from those beautiful memories.

I thought, now I only have my grandmother left, I have to make the most of her and enjoy every second with her, even though I am not very talkative and loving with women. I was still sitting in the same chair until dawn broke. I think it was the fastest night I have ever lived, but what good memories went through my head.


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I began to notice that my grandmother was getting tired faster, she was not the same hard working woman who had no rest, that day she did not eat all the food I prepared for her with much affection, I was starting to get scared, I had to call my parents, but none of them answered me and my uncles told me that they were in their chores and could not come to support their mother. The only company I had was me, I had to help her, I couldn't stop thinking what I was going to do, I immediately went to the nearest hospital with her to get her checked.

I was still very scared and nervous, my face was very white, my hands wouldn't stop shaking and much more when I touched that hospital, the same one where my grandfather had passed away a couple of years ago. I had to explain and talk to a doctor everything that was happening, I was still alone and no one from my family would show up.


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I leaned on a metal chair in front of my grandmother's room to wait for the doctor to come out with the exams, I felt that the hours went on forever, thousands of things went through my head in a matter of seconds. I saw my parents and aunts and uncles walking in the distance, all very calm and relaxed, as if nothing was happening. I felt like my heart was going to burst when the doctor said that my grandmother had very few days left to live. I threw myself on the floor to cry and cry, I felt like I had been stabbed in the heart.

While for my hatred I only listened to my relatives, arguing again for all my grandmother's possessions, they also argued to see who was going to stay with her every night, no one said a word. Until I stood up with tears in my eyes with a very firm look in my eyes and made the decision to take care of her.


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Now it is my turn to take care of her, as she took care of me when I was a child, I told myself. I stopped crying, because if I didn't I felt that I would transmit that sadness to my grandmother and I didn't want that, I wanted to see her smiling and very happy even though she was connected to some machines. Between my hands I always brought her a handful of red flowers, they were her favorite and her respective ginger tea, I could see her spirits rising and I shared every joke and memory I could to keep her from falling asleep.

I felt my grandmother grab my hands very tightly, I noticed that her eyes were closing little by little, I started to scream and no one was around to support me, I could see how her heartbeat started to slow down, unfortunately she was gone. It hurts me that you are gone grandma, now my life without you will not be the same, I felt a loneliness and emptiness in my body that had no explanation, I wondered who will give me that grandma's love, even so I had to continue with my life.


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The reflection I share with you is that we must always value our loved ones, those people who are always there to give us all their love, affection and care, never wait for that last moment to give and show them how much we love them. Whenever you can say nice words to your loved ones. A hug and kisses that cost nothing and are worth a lot.

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Todo este escrito es de mi propiedad. // All this writing is my property.

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Bonito relato amigo, los abuelos deberían ser eternos.
Han pasado unos cuantos años desde que mis abuelos se fueron de este mundo, aun así siempre están presentes en mi corazón y en mis recuerdos.
Gracias por compartir 😊

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Gracias amiga, los recuerdos es lo único que no se olvida, saludos,

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Los abuelos hay que atenderlos permanentemente. Necesitan mucho cariño y visita sino se vive al lado de ellos. Mucha atención a tus abuelos.
Felicitaciones por la intención de tu post.

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El amor de la abuela es excelente, fue algo grandioso que le hiciste a tu abuela al defenderla hasta su último día.

usted es maravilloso.

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Hola amigo, leí tu publicación y me trajo mucha nostalgia, mi abuela por parte de mi mami me amaba mucho, ella siempre me consentía y cuidaba de mí, pero cuando yo tenía 6 años mi abuela falleció aun siendo joven y no pude disfrutarla mucho, pero el tiempo que compartíamos fue tan especial que siempre la recuerdo, gracias por este relato, te deseo muchos éxitos

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