Recuperando un tesoro perdido y mugriento: La casa de mi abuela “EN - ES”

Hola Hiveros!! Este es mi primer post en esta comunidad! Mi abuela falleció justo antes del covid y la pandemia mundial. Su casa empezó a venirse abajo y a desmoronarse. Esto avaló que se empezara a usar el lugar como un depósito colectivo de muy diversos orígenes y las ratas no tardaron en venir.
Con mi hermanos decidimos hace ya tres años limpiar y recuperar este tesoro perdido para convertirlo en un lugar habitable y pulcro. Aquí les iré mostrando esta odisea increíble en donde todo realmente atenta.

Parte del Living antes de quitar el sillón

Nuestro trabajo consiste en separar lo que puede seguir utilizándose de lo que no. Nuestro mayor termómetro o punto definitorio de esto es si el elemento en cuestión se encuentra orinado o no. Otro eje central se basa en la limpieza de cada rincón y otro en el marketplaceo instantáneo, en donde no se pierde tiempo siquiera en sacar una buena foto ni en fijar un precio conveniente o especulativo, lo único que importa es que se lo lleven lo más rápido y de la manera menos tediosa e hinchabolas posible. No está bueno hacer mil preguntas sobre un artefacto con un precio similar a la propina de una pizzería. A caballo regalado no se le miran los dientes.

Living después de quitar el sillón (Lo que había debajo de ese sillón hace que piense que era mejor no sacarlo. Cada cosa que uno mueva en esta casa tiene una consecuencia parecida. Estamos condenados.)

Han habido Marketplaceos de todo tipo estos años. Un lugar con tanta chatarra y un contexto económico como el de Argentina dan como resultado situaciones de compraventa extrañísimas. Realmente entendí que no hay objeto que no tenga comprador, por más que a uno le parezca pura chatarra otro puede ver algo invaluable. Me he topado con coleccionistas de lo que considero mugre. Uno en particular que miraba y apreciaba cada rincón de lo que ustedes están viendo en las fotos y luego de urgar en lo que yo considero prácticamente basura como broche de oro el tipo enuncia una máxima que caracterizaba tanto su ser como su pensamiento y me atrevería a decir su ideología máxima: “ La gente no sabe lo que tira”. Yo les aseguro que sabía lo que tiraba. Y lo que tiraba era muy muy poco.

El horno antes de quitarse

Para mi todo era vendible porque existían estos seres. En uno de los Marketplaceos más extrambóticos de los Marketplaceos la cosa se puso más que trabajosa. Yo como consigna impuse que lo único que me importaba era que pudieran sacar la cocina de la pared y llevársela. Un chico que decía trabajar en un taller mecánico terminó viniendo desde lejos completamente en vano ya que no pudo realizar la misión. Parecía imposible quitarla de la pared hasta que apareció el sujeto y comprador definitivo. Este trajo unos desengrasantes y no sé que otro par de elementos para que el material cediera.

Después de quitar el horno, puede vislumbrarse su marca mugrienta

Pero apareció obviamente un problema nuevo: al desarmarla se enteraron que había en efecto múltiples regalitos de parte de las queridas amigas de la propiedad. Me pidió entonces bajar aún más el precio y como decirle que no, casi que tendría que haberle pagado por que se lleve semejante porquería. Se dan cuenta que el tipo estuvo durante horas tratando de quitarla y una vez logrado eso, con su cuerpo totalmente transpirado, su hombría cansada y con una familia enfadada reclamándole e hinchándole soberanamente las pelotas el tipo encuentra nidos de ratas en el interior del artefacto donde iba a cocinar sus alimentos? La vida no es justa, y menos que menos este departamento.

Botellas viejas contaminadas

Lo que llamamos la plaga de las reglas o “epidemia reglamentaria” fue un proceso de vender millones de reglas. Aunque las regaláramos o las subastáramos en la casa siempre habrían reglas con muchísimo polvo, polvo que de solo tocarse te hace toser. Son reglas insalubres, interminables reglas insalubres que se venden muy baratas, te harán más pobre que rico aunque logres venderlas todas.

Fucking reglas

He desparramado pilones de reglas por toda la casa, incluso llegué a sacarlas al balcón para sacarles la mayor cantidad de polvo que pudiera antes de volver a guardarlas en cajas. Son una porquería, realmente las odio por más que su diseño sea algo noventoso y original las odio. Todo aquel que lea este post puede llevárselas si se encuentra en Buenos Aires.

El living antes de empezar a quitar innumerables cajas y mugre diversa

Los stickers son otro tipo de plaga, no tan zarpada como la de las reglas pero dan en el palo. Son un suplicio más. Habían stickers de los Rolling Stones, de Emojis y de dinosaurios. Lo que se ve atrás en la foto son juguetitos de plástico que la única manera de venderlos era retirándoles los caramelos y confites vencidos de su interior. Un tiempo se intentó pero desistimos con lo restante y mucho procedimos a tirarlo. Siempre por a o por b tenemos la misma encrucijada con las chucherías.

Stickers y demás chucherías

Romper las botellas para vaciar su contenido fue un recurso muy utilizado para poder llevarlas con menor problema hacia los basurales más cercanos. Una tarea tan titánica como peligrosa. Además hubo una preselección de cuáles podían beberse y cuales no. Una tarea tan ingrata, cualquier existencialista haría agua con tal solo plantearse realizarla.

Olmo rompiendo las botellas

Gracias por haber llegado hasta aquí! Seguimos en contacto para todo lo que se viene. Los saluda Yanni de Divino Beats.

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ENGLISH

Hello Hiveros!! This is my first post in this community! My grandmother passed away just before the COVID pandemic and the global crisis. Her house began to fall apart and crumble, leading to it being used as a collective storage space from various sources, attracting rats.

Three years ago, my brothers and I decided to clean and reclaim this lost treasure, transforming it into a habitable and tidy place. I'll be showing you this incredible odyssey where everything truly hangs in the balance.

Part of the living room before removing the sofa

Our work involves separating what can still be used from what cannot. Our main criterion is whether the item in question is stained with urine or not. Another key focus is cleaning every corner and engaging in instant marketplace transactions, prioritizing speed over taking good photos or setting a reasonable price – the goal is to get rid of items quickly and with minimal hassle.

Living room after removing the sofa (What was under that sofa makes me think it was better left untouched. Every move in this house has a similar consequence. We are doomed.)

There have been all sorts of marketplace experiences over the years. In a place filled with junk and within the economic context of Argentina, peculiar buying and selling situations arise. I've come across collectors of what I consider to be dirt. One, in particular, scrutinized every corner of what you see in the photos. After rummaging through what I consider practically trash, as a grand finale, he declares a maxim that characterized both his being and his thinking – I would dare to say his ultimate ideology: "People don't know what they throw away." I assure you he knew what he was throwing away. And what he discarded was very, very little.

The oven before removal

To me, everything was sellable because of these beings. In one of the most bizarre marketplaces, things got more than tricky. I insisted that the only thing I cared about was being able to remove the kitchen from the wall and have it taken away. A guy claiming to work in a mechanic shop came from afar, but his efforts were in vain. It seemed impossible to detach it from the wall until the definitive buyer showed up. He brought degreasers and a couple of other elements to make the material yield.

After removing the oven, you can glimpse its dirty brand

However, a new problem arose: upon dismantling it, they discovered multiple "gifts" from the dear friends of the property. He then asked for a further price reduction, and how could I refuse? I almost had to pay him to take such filth away. Can you imagine that after hours of trying to remove it, with his body completely sweaty, his tired manhood, and a family angrily nagging him, the guy finds rat nests inside the appliance where he was supposed to cook his food? Life isn't fair, especially in this apartment.

Old contaminated bottles

What we call the "rule plague" or "regulatory epidemic" was a process of selling millions of rulers. Even if we gave them away or auctioned them, there would always be rulers with a lot of dust, dust that just touching it makes you cough. Unhealthy rules, endless unhealthy rules sold very cheaply; they will make you poorer than rich even if you manage to sell them all.

Fucking rules

I've spread piles of rulers throughout the house, even took them to the balcony to remove as much dust as possible before storing them back in boxes. They are a nuisance; I truly hate them, despite their '90s and original design. Anyone reading this post can take them if they're in Buenos Aires.

The living room before starting to remove countless boxes and various dirt

Stickers are another type of plague, not as extreme as the ruler epidemic, but they hit the spot. They are another torment. There were stickers of the Rolling Stones, emojis, and dinosaurs. What you see in the background of the photo are plastic toys that could only be sold by removing the expired candies and sweets from inside. We tried for a while but gave up with the remaining ones and mostly proceeded to throw them away. Somehow, we always face the same dilemma with the trinkets.

Stickers and other trinkets

Breaking the bottles to empty their contents was a widely used method to carry them to the nearest landfills with less trouble. A task as titanic as it is dangerous. There was also a pre-selection of which ones could be drunk and which could not. An unpleasant task; any existentialist would struggle even contemplating it.

Olmo breaking the bottles

Thank you for making it this far! We'll stay in touch for everything that's coming. Greetings from Yanni at Divino Beats.

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¡Hola, bienvenido a la comunidad!

Estoy impresionada con el estado del departamento de tu abuela. Me dieron ganas de ponerme unos guantes, un cubrebocas y comenzar a sacar todo a la basura, jajaja. Creo que yo no tendría la paciencia para ponerme a separar las cosas para venderlas, aunque eso es sin duda lo más acertado.

Espero que pronto puedan terminar con esta labor tan pesada e indeseable y que nos compartas el resultado final.

Saludos ✌️

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Ay la verdad que fue titánico y sigue siendo jajajjaja, pero cada vez más cerca! Las cosas que vendí son no para ganar dinero solamente sino más que nada para que entren y se las lleven! Muchas veces facilitó tareas o transportaciones!

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Apenas tenga fotos de los cuartos y las habitaciones después de la limpieza y la obra las compartiré!

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There are always many treasures on old house. Glad you clean up the house. Then, it is a big task to organize the things still can use or not 😊

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