Hispaliterario 19 / Besos en el ataúd [Esp - Eng]

Buscando música en el planeta.jpg
Kimi Albertson - unsplash
flo222 - pixabay

This post is both in English and Spanish, you can go directly to english by clicking HERE

Ayelén era una princesa que vivía en una localidad distante. Era joven, hermosa y admirada por todos los hombres de su entorno y envidiada por la mayoría de las mujeres; todo por su gran atractivo. Hija del cacique Guakala, el más poderoso de la región, con más de un millar de hombres y mujeres en su comunidad.

Había llegado el momento de que Ayelén tuviera esposo, era el tiempo de que el gran cacique tuviera descendencia gracias a ella. Por lo tanto, para escoger el esposo ideal, el cacique había organizado junto con los sabios de la comunidad una serie de juegos en que los pretendientes de la princesa deberían demostrar su sabiduría, valentía, destreza y fortaleza para así ser beneficiados con el matrimonio.

Ayelén no estaba muy de acuerdo con eso de que el esposo debería salir de una competencia, ella pensaba que su esposo debería ser escogido por ella; pero las leyes de la comunidad no ayudaban para nada en ese aspecto. Ni siquiera el cacique Guakala podía modificas las leyes.

Desde siempre, Ayelén se sintió atraída por Varagrand uno de los chicos de la comunidad que destacaba por inteligencia, agilidad, valentía y tenacidad. La princesa quería que él fuese su esposo y Varagrand le correspondía.

Por otro lado, estaba Ñinguita, hijo de uno de los consejeros, amigo cercano del Cacique. Ñinguita estaba interesado en la princesa y eso era muy bien visto por el cacique. Ñinguita también era un joven fuerte, pero amante a no hacer nada, siempre se ausentaba a la hora de un trabajo extenuante, aparte de que no perdía la oportunidad de ganar indulgencias con escapulario ajeno.

La princesa sabia del comportamiento de Ñinguita y estaba al tanto de lo ególatra que era el joven; eso le causaba repulsión.

Llego el día de la competencia y todos estaban impacientes por el inicio de los juegos en donde una docena de pretendientes lucharían para ganar el máximo trofeo: ser el yerno de Guakala y esposo de la hermosa princesa.

La competencia duraría tres días y se efectuaría selva adentro, sorteando peligros inimaginables que podían costar la vida de los participantes.
Arrancó la carrera y los jóvenes partieron con alegría a su destino. Lo que la mayoría desconocía, era que el amigo del cacique, el consejero, había preparado trampas en el camino de la contienda para que los participantes cayeran víctimas, logrando con esto que el triunfador fuese su hijo Ñinguita.

Una vez que partían los competidores, nadie podía saber lo que acontecería, solo había que esperar atentos a que llegara el tercer día y con ello el triunfador.

Después de dos días alguien gritó que se acercaban dos participantes. Esto provocó una ovación y todos se acercaron a la meta para enterarse quién sería el ganador.

Los finalistas eran Ñinguita y Varagrand. En el último desafío antes de llegar a la meta, cada uno debía tomar una soga para cruzar un precipicio.

La que le tocó a Varagrand, no aguantó el peso del joven y este cayó chocando su cuerpo contra las rocas, muriendo de inmediato. Ñinguita logro cruzar fácilmente y llegó a la meta sin mayor esfuerzo.

Ayelén al enterarse de la terrible noticia, cayó al suelo golpeando fuertemente la cabeza contra un tronco espinoso que provocó un sangramiento considerable.

Intentaron reanimar a la joven princesa y nada la hacía despertar. Los médicos llegaron a la conclusión que la chica había muerto por el golpe.

El cacique preso de una tristeza incontrolable, mandó a preparar un ataúd digno de su hija. Junto con el cuerpo de la muchacha se colocaron piedras preciosas, amuletos y flores, costumbre que se efectuaba cada vez que se presentaba la muerte de algún dirigente de la comunidad. Luego fue sepultada con honores.

Ñinguita y su padre, el consejero, habían perdido la oportunidad de pertenecer a la familia del cacique y así ganar más privilegios. Pero este par era muy ambicioso, le habían puesto los ojos a las piedras preciosas colocadas en el ataúd y sabían que con ellas podían obtener beneficios vendiéndolas a los extranjeros. Solo tenían que esperar unas horas, que todos se encerraran en sus casas. Planearon actuar después de la medianoche.

Ayelén despertó dentro del ataúd, no estaba muerta, los médicos se habían equivocado. Ella se encontraba atrapada, sus movimientos eran sumamente limitados debido a lo estrecho del ataúd, comenzó a gritar, pero nadie la escuchaba. Como pudo golpeó con mucha fuerza la tapa quebrándose las manos y los pies. Lágrimas de terror recorrían sus mejillas. Estaba sola, enterrada viva en la oscuridad; gritaba y gritaba.

Pasaron horas, o tal vez días, no lo sé. Ayelén perdió la noción del tiempo. Comenzó a sentirse muy débil y su respiración se tornó difícil.

Entonces, escuchó sonidos extraños desde fuera del ataúd. Eran sonidos de tierra siendo removida. Ayelén se dio cuenta de que la estaban desenterrando, pero no eran sus familiares ni amigos. Eran Ñinguita y su padre que venían en búsqueda de las piedras preciosas.

Abrieron el ataúd y la encontraron pálida, débil, semiinconsciente. El consejero le dijo a su hijo que sacara a toda prisa las piedras preciosas para después cerrar nuevamente el ataúd. Pero Ñinguita se quedó contemplando la belleza de Ayelén. Él siempre estuvo enamorado de ella y su mayor deseo en ese momento era besarla.

Ayelén volvió en sí, pero en su confusión y debilidad vio a Varagrand en vez de ver a Ñinguita. Le imploró que la abrazara y besara, quería sentirse protegida por su amado.

Ñinguita se inclinó sobre ella, la tomó entre sus brazos y la besó en los labios. Ayelén reaccionó y se dio cuenta de que quien la besaba no era su amado y como pudo separó su rostro y escupió el de Ñinguita.

El rechazado la dejo caer en el ataúd, tomó las piedras preciosas y colocó la tapa, dejando a la princesa en total oscuridad.

Lo siguiente que se escuchó, fueron las palas echando la tierra, la risa siniestra de los seres malvados y los gritos de la joven atrapada.

Ayelén pasó días en esa tumba, aterrorizada, adolorida y sola. En la atmosfera se respiraba el olor de la tierra fría y húmeda; el aire estaba viciado.

En un instante de alucinación por la falta de agua y comida, Ayelén sintió que volvieron abrir el ataúd y en esta ocasión si era Varagrand, quien la tomo en sus brazos y la beso con amor.

Ella Sucumbió, murió sola, pero feliz porque sintió que se había unido a su gran amor sin importar que la habían enterrado viva por segunda vez.

Las ratas inmundas de Ñinguita y su padre nunca fueron atrapados y nadie supo nunca lo que realmente vivió Ayelén.

Este relato es una advertencia sobre los peligros de la falta de atención médica adecuada. También es un recordatorio de que hay personas malvadas en el mundo que están dispuestas a hacer cualquier cosa por su propio beneficio.

Invito a mis buenas amigas en Hive @lisrl26 y @beaescribe.

Contenido original, escrito exclusivamente para Reto hispaliterario 19 / El beso.

Todos los Derechos Reservados. © Copyright 2023 Germán Andrade G.

Es mi responsabilidad compartir con ustedes que, como hispanohablante, he tenido que recurrir al traductor Deepl para poder llevar mi contenido original en español al idioma inglés.

Todas las imágenes fueron procesadas con CANVA

Buscando música en el planeta (1).jpg
Kimi Albertson - unsplash
flo222 - pixabay

English

Ayelén was a princess who lived in a distant town. She was young, beautiful, and admired by all the men around her and envied by most of the women; all because of her great attractiveness.

Daughter of the chief Guakala, the most powerful of the region, with more than a thousand men and women in her community.

The time had come for Ayelén to have a husband, it was time for the great cacique to have offspring thanks to her. Therefore, in order to choose the ideal husband, the cacique had organized together with the wise men of the community a series of games in which the princess's suitors should demonstrate their wisdom, courage, skill and strength in order to benefit from the marriage.

Ayelén did not agree with the idea that the husband should come from competition, she thought that her husband should be chosen by her, but the laws of the community did not help at all in that aspect. Not even the cacique Guakala could modify the laws.

Ayelén had always been attracted to Varagrand, one of the boys in the community who stood out for his intelligence, agility, courage, and tenacity. The princess wanted him to be her husband and Varagrand reciprocated.

On the other hand, there was Ñinguita, the son of one of the counselors, a close friend of the Cacique. Ñinguita was interested in the princess and that was very well seen by the cacique. Ñinguita was also a strong young man, but a lover of doing nothing, always absent at the time of strenuous work, besides he did not miss the opportunity to gain indulgences with other people's scapulars.

The princess knew about Ñinguita's behavior and was aware of how egomaniacal the young man was; this caused her repulsion.

The day of the competition arrived and everyone was impatient for the beginning of the games where a dozen suitors would fight to win the ultimate trophy: to be Guakala's son-in-law and husband of the beautiful princess.

The competition would last three days and would take place in the jungle, overcoming unimaginable dangers that could cost the lives of the participants.

The race began and the young men set off with joy to their destination. What most of them did not know was that the cacique's friend, the counselor, had prepared traps on the way to the race so that the participants would fall victim, thus making his son Ñinguita the winner.

Once the competitors set off, no one could know what would happen, they only had to wait for the third day to arrive and with it the winner.

After two days someone shouted that two participants were approaching. This caused a cheer and everyone approached the finish line to find out who the winner would be.

The finalists were Ñinguita and Varagrand. In the last challenge before reaching the finish line, each had to take a rope to cross a cliff.

The one that was Varagrand's turn, did not support the weight of the young man and he fell crashing his body against the rocks and dying immediately. Ñinguita managed to cross easily and reached the finish line without much effort.

Ayelén, upon hearing the terrible news, fell to the ground, hitting her head hard against a thorny trunk, which caused considerable bleeding.

They tried to revive the young princess and nothing would wake her up. The doctors concluded that the girl had died from the blow.

The cacique, gripped by uncontrollable sadness, ordered the preparation of a coffin worthy of his daughter. Precious stones, amulets, and flowers were placed with the girl's body, a custom that was done every time a leader of the community died. She was then buried with honors.

Ñinguita and her father, the counselor, had lost the opportunity to belong to the cacique's family and thus gain more privileges. But this pair was very ambitious, they had set their eyes on the precious stones placed in the coffin and knew that they could profit from them by selling them to foreigners. They only had to wait a few hours for everyone to lock themselves in their homes. They planned to act after midnight.

Ayelén woke up inside the coffin, she was not dead, the doctors had made a mistake. She was trapped, her movements were extremely limited due to the narrow coffin, she began to scream, but no one heard her. As best she could, she hit the lid with great force, breaking her hands and feet. Tears of terror ran down her cheeks. She was alone, buried alive in the darkness; she screamed and screamed.

Hours passed, or maybe days, I don't know. Ayelén lost track of time. She began to feel very weak and her breathing became difficult.

Then, he heard strange sounds from outside the coffin. They were sounds of the earth being moved. Ayelén realized that they were digging her up, but they were not her relatives or friends. It was Ñinguita and her father who came in search of the precious stones.

They opened the coffin and found her pale, weak, and semi-conscious. The counselor told his son to take out the precious stones and then close the coffin again. But Ñinguita remained to contemplate Ayelén's beauty. He had always been in love with her and his greatest desire at that moment was to kiss her.

Ayelén came to her senses, but in her confusion and weakness she saw Varagrand instead of seeing Ñinguita. She implored him to hug and kiss her, she wanted to feel protected by her beloved.

Ñinguita leaned over her, took her in her arms, and kissed her on the lips. Ayelén reacted and realized that who was kissing her was not her beloved and as she could, she separated her face and spat Ñinguita's face.

The rejected young man dropped her into the coffin, picked up the precious stones and placed the lid, leaving the princess in total darkness.

The next thing heard was the shovels shoveling the earth over the coffin, the sinister laughter of the evil beings, and the screams of the trapped young woman.

Ayelén spent days in that grave, terrified, in pain, and alone. The atmosphere was filled with the smell of the cold, damp earth; the air was stale.

In an instant of hallucination due to the lack of water and food, Ayelén felt that the coffin was opened again and this time it was Varagrand, who took her in his arms and kissed her with love.

She succumbed and died alone, but was happy because she felt she had been united with her great love regardless of the fact that she had been buried alive for the second time.

The filthy rats of Ñinguita and her father were never caught and no one ever knew what Ayelén really lived through.

This story is a warning about the dangers of lack of proper medical care. It is also a reminder that there are evil people in the world who are willing to do anything for their own benefit.

I invite my good friends at Hive @lisrl26 and @beaescribe.

Original content written exclusively for Hispaliterario 19 / The kiss.

All rights reserved. © Copyright 2023 Germán Andrade G.

All images were processed with CANVA.

It is my responsibility to share with you that, as a Spanish speaker, I have had to resort to the translator Deepl in order to translate my original Spanish content into English.



0
0
0.000
22 comments
avatar
(Edited)

https://twitter.com/1422328581414395906/status/1645110669639819264
https://twitter.com/1399451671042920450/status/1645226662789783554
The rewards earned on this comment will go directly to the people( @crisch23 ) sharing the post on Twitter as long as they are registered with @poshtoken. Sign up at https://hiveposh.com.

0
0
0.000
avatar

Que triste la historia de Ayelén.

0
0
0.000
avatar

Si amiga, es triste y la historia también nos recuerda que el mundo está lleno de personas codiciosas.

0
0
0.000
avatar

Buena historia de amor y muerte. Aún hoy, infelizmente, hay muchas culturas donde los hijos son obligados a comprometerse con personas que no aman. 😟

0
0
0.000
avatar

Genial la publicación felicitaciones.

Te estamos enviando tokens HUESO para valorar tu trabajo y el esfuerzo que haces para compartirnos tu contenido

Post votado por la Curación de la Comunidad de Mundo Virtual.
.

Haz click sobre este banner, para ser dirigido al Discord de Mundo Virtual y conocer más sobre nuestro proyecto

0
0
0.000
avatar

Saludos @germanandradeg

Nos traes una línea narrativa contundente, bien llevada, logras reescribir el argumento del enterramiento sazonándolo con elementos cercanos a nuestra realidad cultural.

Tu post ha sido votado por @celf.magazine, proyecto curatorial y revista digital sobre arte y cultura en Hive. Únete a nuestra comunidad y comparte tu talento con nosotros.
Your post has been voted by @celf.magazine, curatorial project and digital magazine about art and culture in Hive. Join our community and share your talent with us.



0
0
0.000
avatar

Feliz, honrado y agradecido por el apoyo.
Un fuerte abrazo.

0
0
0.000
avatar

Que historia tan bueno, me mantuvo pegada desde el inicio hasta el final, jajaja lo disfruté mucho, sigue cosechando éxitos .

0
0
0.000
avatar

Para mí un honor, tu visita y maravilloso comentario.
Mil gracias.

0
0
0.000
avatar

La-Colmena-Curie.jpg



¡Felicidades! Esta publicación obtuvo upvote y fue compartido por @la-colmena, un proyecto de Curación Manual para la comunidad hispana de Hive que cuenta con el respaldo de @curie.

Si te gusta el trabajo que hacemos, te invitamos a darle tu voto a este comentario y a votar como testigo por La Colmena.

Si quieres saber más sobre nuestro proyecto, te invitamos a acompañarnos en nuestro servidor de Discord.


0
0
0.000
avatar

Estimado amigo, aunque esperaba un final feliz, tu historia me dejó con ganas de seguir leyendo. Las cosas no siempre son como deseamos.
Gracias por la invitación😁

0
0
0.000
avatar

Amiga, que bueno verte por aquí.
Espero ver tu participación.
Cariños.

0
0
0.000
avatar

Mi querido amigo @germanandradeg. Inicialmente, me disfruté la historia, pues los nombres elegidos para los pretendientes de Ayelén, me causaron mucha gracia. Varagrand y Ñinguita , asimismo el del padre Guakala. No podía contener mis ganas de reír, imaginando muchas situaciones. Por otra parte, y ahora hablando en serio, tanto el padre como el pretendiente Ñinguita, demostraron la peor conducta que pudiera tener un ser maligno. Tu historia es aleccionadora, pues a través de ella, existe un ejemplo claro de lo que no se debe hacer. Finalmente, los seres que se amaban terminaron en el más allá. Muy buenas vibras para ti amigo. Cariños.😍🤗

0
0
0.000
avatar

Hola Nurys (@numa26).

Cuando pensé en esta historia tocando los temas de la mala praxis, la ambición, la muerte, me pareció tan oscura que no podía permitir que se fuera así. Por lo tanto, decidí darle un toque de humor, de alegría y allí nacieron los nombres masculinos; reí mucho cuando los coloqué.

Mil gracias por tu amable visita y ese hermoso comentario.

Cariños.

0
0
0.000
avatar

Al parecer tenemos algo en común, con respecto al humor. No sé si lo habrás notado, pero en algunas ocasiones, me gusta darle ese toque humorístico, a veces imperceptible, por cierto, a mis creaciones literarias. Además, allí se me sale esa picardía del venezolano que nunca puede faltar. Saludos @germanandradeg. Cariños y gracias por responder.😍

0
0
0.000
avatar

Así debe ser, el toque venezolano, la alegría, la picardía, nunca deben de faltar.

0
0
0.000