Señales en la ruta ( ESP - ENG)

Nunca voy a olvidar esa madrugada en que nos dirigíamos hacia Buenos Aires desde San Martin de los Andes. Viajábamos mi esposa, mi hijo y yo y habíamos decidido salir muy temprano con la peregrina idea de llegar a casa en un solo tramo. Difícil pero no imposible, ya lo había hecho en otras oportunidades y aunque en esa época solo manejaba yo estaba seguro de lograrlo, después de todo eran solo 1560 kilómetros.

Conocía casi de memoria la salida desde esa bella ciudad de montaña hasta la ruta nacional 259 que llega hasta la ciudad de Neuquén y desde allí tenía varias opciones. El camino tiene zonas de cornisa suaves, para nada peligrosa, aunque si llena de curvas y contracurvas que ayudan a mantener la concentración. Sabía que en ese camino existía la posibilidad de cruzar algún ciervo, sin embargo en tantas oportunidades que anduve por allí solo una vez vi uno cruzando la ruta y bastante lejos de mi automóvil, sin peligro de ningún tipo.

Hasta que escuché el grito de mi esposa que me hizo sobresaltar, mi hijo que venía durmiendo plácidamente en el asiento trasero se despertó y sentó de un salto. Había visto la enorme cabeza de un ciervo llena de largas y puntiagudas astas muy cerca de la ventanilla más cercana a ella. Inmediatamente observé por el espejo retrovisor y una pequeña manada compuesta por ese macho imponente, y varias hembras de buen tamaño cruzaban lentamente la ruta, por el exacto lugar donde nosotros habíamos pasado unos segundos antes. Si esperaron a que pasáramos o solo fue casualidad no atropellarlos, nunca lo sabremos.

En la Patagonia los animales sueltos se pueden observar en cualquier momento, es una costumbre de ellos y aunque aparentemente están entendiendo que es un riesgo para su propia vida, hay que andar con precaución, la soledad y falta de vehículos invitan a ganar confianza y viajar más rápido de lo aconsejable, es una mala idea. Siempre hay que estar atentos y en muchas zonas hay señales que indican que puede existir la posibilidad de toparnos con algunos.

Me ha pasado en varias oportunidades, grupos de cabras u ovejas, caballos, guanacos y como relaté al principio, ciervos.
Los animales de largas patas son los más peligrosos porque si los golpeamos con el frente de nuestro vehículo pueden volcarse e ingresar por el parabrisas y provocar daños enormes a las personas que viajan adelante.

Otro animal que podemos encontrar y que es extremadamente peligroso es el jabalí, según cuentan aquellos que han tenido esa fea experiencia son tan duros que si se los pasa por encima provocan un efecto similar al de pasar por encima de una gran piedra, las posibilidades de volcar se acrecientan enormemente.

Pero no solo los animales en las rutas son peligrosos, también el viento cruzado y fuerte puede ocasionar salidas del camino y vuelcos, por ello también hay lugares donde se observa una señal que no es frecuente, un árbol con sus ramas torcidas hacia un lado indican que en esa zona puede haber vientos muy fuertes laterales.

En nuestro viaje frustrado hacia Alto Río Senguer por capricho de la electrónica de nuestro vehículo, pasamos varias señales indicadoras de algunos de esos peligros y además un enorme guanaco cruzó rápidamente la ruta algunos metros frente a nosotros, estábamos atentos y lo vimos venir por lo que mi amigo disminuyó la velocidad para darle la oportunidad de cruzar tranquilo y sin peligro para nadie.

En esas rutas desoladas y semi desiertas hay que estar atento y tener las mismas precauciones que en aquellas donde el tránsito es fluido y los camiones y vehículos circulan a gran velocidad, es la manera correcta y evita que nuestra vida sea más corta de lo que ya es.

Signals on the route

I will never forget that morning when we headed toward Buenos Aires from San Martin de los Andes. We traveled with my wife, my son, and me and we had decided to leave very early with the pilgrim idea of getting home in a single section. Difficult but not impossible, I had already done it on other occasions, and although at that time I only handled I was sure to achieve it, after all, it was only 1560 kilometers.

He knew almost by heart the exit from that beautiful mountain city to National Route 259 that reaches the city of Neuquén and from there he had several options. The road has soft cornice areas, nothing dangerous, although it is full of curves to one side and to the other that help maintains concentration. I knew that in that path there was the possibility of crossing a deer, however in so many opportunities that I walked there only once I saw one crossing the route and quite far from my car, without danger of any kind.

Until I heard my wife's shout which made me startled, my son who had been sleeping peacefully in the back seat woke up and sat in a jump. I had seen the huge head of a deer full of long and pointed antlers very close to the nearest window. I immediately observed by the rearview mirror a small herd composed of that imposing male, and several females of good size slowly crossed the route, due to the exact place where we had spent a few seconds before. If they waited for us to pass or it was just a coincidence not to run over them, we will never know.

In Patagonia, loose animals can be observed at any time, it is a custom of theirs and although they apparently understand that it is a risk to their own life, you have to walk with caution, loneliness, and lack of vehicles invite you to gain confidence and travel Faster than advisable, it's a bad idea. You always have to be attentive and in many areas, there are signs that indicate that there can be the possibility of running into some.

It has happened to me on several occasions, groups of goats or sheep, horses, guanacos, and as I told you at the beginning, deer.
Long-leg animals are the most dangerous because if we hit them with the front of our vehicle they can turn and enter the windshield and cause massive damage to people who travel.

Another animal that we can find and that is extremely dangerous is wild boar, according to those who have had that ugly experience are so hard that if they are passed over, they cause an effect similar to that of passing over a large stone, the possibilities of Dumping they increase greatly.

But not only the animals on the routes are dangerous, but also the cross and strong wind can cause outflows and dumps, so there are also places where a sign that is not frequent, a tree with its crooked branches to the side indicate indicate indicate that that area there may be extreme side winds.

On our frustrating trip to Alto Río Senguer through the electronics of our vehicle, we passed several indicator signs of some of those dangers, and also a huge guanaco quickly crossed the route a few meters in front of us, we were attentive and we saw it come through what My friend decreased speed to give him the opportunity to cross quietly and without danger to anyone.

In these desolate and semi-desert routes, you have to be attentive and have the same precautions as in those where traffic is fluid and trucks and vehicles circulate at high speed, it is the correct way and prevents our life from being short.



Las fotografías son de mi propiedad

Héctor Gugliermo
@hosgug





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