[ENG-SPN] When Death consults / Cuando la Muerte pasa consulta

avatar

IMG20220730112345_copia.jpg

At some point, we all have to drink from that fountain with two pipes, the one for fresh water and the one for bitter water, which, metaphorically speaking, are hospitals. Whether we are ourselves or any relative or friend, there is always a day, it might seem predestined, when we unexpectedly find ourselves immersed in a situation so distressing and destabilizing that it is, in some way, no doubt very similar to war. It can bring out the best and also the worst in ourselves. When nothing depends on you, when nothing is in your hands, when the needles of time become sharp daggers that wound your heart with the most frightful of anguish. You wait and while you wait, paradoxically, you despair. It is a ten con ten, between despair and hope; and in between the two, sneaking in, that merciless incubus, that ruthless lamia, which gradually takes over your thoughts, painting black welts on your soul. You listen, even unwittingly, to the conversations of others, which tell you that your case is not unique, that you are not special, that just like you, people also suffer. But it is inevitable that one of the multiple masks of conscience takes advantage of those moments of weakness to take control, in a desperate coup and invaded by anger, you enter, even in thought, in the Dantesque hells of selfishness: ' what does it matter to you, you already have enough'. But you care, because the human being, after all -and you are no different from the rest- has an innate defense mechanism, a valve of spontaneous solidarity -call it, if you will, a factory defect in that final manufacture, which we are the human beings - that releases all the steam before the boiler bursts.

IMG20220730104840_copia.jpg

It is then, when you look up at the sky and you realize, like a revelation, that there is no better philosophy for anguish and fear of loss than to believe. You need to believe and somehow, denying your possible abnosticism, you wait for that imperative miracle that will return to you, like Lazarus, that loved one that Death believes he already has in her power. You look around you and somehow, your best intentions also begin to surface: you are surrounded by strangers, it is true, but somehow you sense a common link with them, because you are aware that the bells that toll for them are the same bells that toll for you. From there, you pay more attention to what surrounds you, no matter how unusual your thoughts may become: you see the polished floors of the corridors and the objects and people reflecting in them and although it may seem stupid, you take comfort in, partly, thinking that as long as you see the reflections, the souls continue in their place...

IMG20220730111331_copia.jpg

En algún momento, todos hemos de beber en esa fuente de dos caños, el de agua dulce y el de agua amarga, que, metafóricamente hablando, son los hospitales. Seamos nosotros mismos o cualquier pariente o amigo, siempre hay un día, pudiera parecer que predestinado, en el que, inesperadamente, nos vemos inmersos en una situación tan angustiosa y desestabilizadora, que, de alguna manera, sin duda, muy parecida a la guerra, puede llegar a sacar lo mejor y también lo peor de nosotros mismos. Cuando nada depende de ti, cuando nada está en tus manos, cuando las agujas del tiempo se convierten en afilados puñales que hieren tu corazón con la más espantosa de las angustias. Esperas y mientras esperas, paradójicamente, desesperas. Es un ten con ten, entre la desesperación y la esperanza; y entre medias de las dos, colándose de rondón, ese íncubo inmisericorde, esa lamia despiadada, que se va apoderando progresivamente de tus pensamientos, pintando ronchones negros en el alma. Escuchas, aun sin quererlo, las conversaciones de los demás, que te indican que tu caso no es único, que no eres especial, que al igual que tú, la gente también sufre. Pero es inevitable que una de las múltiples máscaras de la conciencia aproveche esos momentos de debilidad para hacerse con el control, en un desesperado golpe de mano e invadido por la ira, te adentres, siquiera de pensamiento, en los infiernos dantescos del egoísmo: ‘a ti qué te importa, bastante tienes tú ya’. Pero te importa, porque el ser humano, después de todo -y tú no eres diferente al resto- tiene un mecanismo de defensa innato, una válvula de solidaridad espontánea -llámese, si se quiere, un defecto de fábrica en esa manufactura final, que somos los seres humanos- que suelta todo el vapor antes de que la caldera estalle.

IMG20220730111317_copia.jpg

Es entonces, cuando posas la mirada en el cielo y te das cuenta, como una revelación, de que no hay mejor filosofía para la angustia y el miedo a la pérdida, que creer. Necesitas creer y de alguna manera, renegando de tu posible abnosticismo, esperas ese imperioso milagro que te devuelva, como Lázaro, aquella persona amada que la Muerte cree tener ya en su poder.
Miras a tu alrededor y de alguna manera, también tus mejores intenciones comienzan a aflorar: estás rodeado de desconocidos, es cierto, pero de alguna manera intuyes un nexo en común con ellos, pues eres consciente de que las campanas que tañen por ellos, son las mismas campanas que tañen por ti. A partir de ahí, prestas más atención a cuanto te rodea, sin importar lo insólitos que puedan a llegar a ser tus pensamientos: ves los suelos pulidos de los pasillos y los objetos y la gente reflejándose en ellos y aunque pueda parecer estúpido, te consuelas, en parte, pensando que mientras veas los reflejos, las almas continúan en su sitio…

IMG20220730134046_copia.jpg

NOTICE: Both the text and the accompanying photographs are my exclusive intellectual property and therefore are subject to my Copyright.
AVISO: Tanto el texto, como las fotografías que lo acompañan, son de mi exclusiva propiedad intelectual y por lo tanto, están sujetos a mis Derechos de Autor.

IMG20220730134554_copia.jpg



0
0
0.000
6 comments
avatar

Te envío mis mejores deseos envueltos en un abrazo.

0
0
0.000
avatar

Seas tú o sea la angustia por otro, todo pasará y te esperamos de vuelta al ruedo.

0
0
0.000
avatar

Será mi destino, estimada @sacra97, andar de ruedo en ruedo y vuelvo a tirar porque me toca. No en vano, nací en el antiguo hospital de los toreros, donde ahora se alza la Maternidad y me pregunto si tendrá algo que ver. Gracias y un abrazo.

0
0
0.000