Un gran dilema: ¿hacer lo que se quiere o lo que es necesario? / A big dilemma: Should you do what you want or what you have to?
Al emprender, la idea inicial es hacer algo que nos guste, de manera de ver nuestro negocio como algo agradable y lucrativo, y no como una carga pesada de la que no podemos deshacernos tan fácilmente.

Cuando pasamos de la figura de empleado a emprendedor, el ser nuestros propios jefes nos da una ilusión que luego puede que se desvanezca cuando entendemos todo el compromiso que conlleva materializar una idea, que sea lucrativa y que perdure en el tiempo. Y es aquí cuando surge el dilema que da título a esta publicación: ¿hacer lo que queremos o lo que es necesario?
Y aunque a veces la respuesta de ambas preguntas coincide, cuando existe la duda entre una y otra cosa, es vital responderla antes de querer seguir adelante con el proyecto, pues más allá del dinero que se invierta y retorne, es necesario que estemos tranquilos con lo que vamos a convertir en nuestro modus vivendi, y no arriesgar ni las finanzas, y tampoco la salud mental.
Un caso de estudio
Una amiga, decidió empezar a vender empanadas en su casa, pues vivía cerca de una escuela, y tenía ya un punto de venta estratégico para su producto, pues muchos padres pasaban por ahí a comprar algunas para el desayuno de sus hijos o para ellos mismos.
Ella madrugaba para cocinar y tener una buena parte de la mercadería lista al momento de entrada de los niños. Con los meses, logró expandir un poco su oferta y agregó jugos naturales, y ofrecía por separado y en combos de ambas cosas juntas.

Vernon Raineil Cenzon - Unsplash
Pasados 6 meses no solo logró saldar deudas y hacerse de una cartera de clientes, pero internamente estaba mal. Se sentía agotada, en una actividad rutinaria que la estaba llevando a la ansiedad y la depresión, pues su pasión era el maquillaje y el estilismo en general. Si bien su sazón era buena y su atención al cliente no generaba quejas, el no poder desempeñar su pasión la estaba "matando" progresivamente.
Fue así como un día, decidió cerrar todo, avisando previamente a sus clientes asiduos sobre esta decisión, para dedicar el mismo ímpetu a una carrera como estilista, asumiendo empezar de cero nuevamente, pero esta vez, haciendo algo que le salía "con los ojos cerrados".

Con el aprendizaje de la experiencia previa, logró superar ciertos avatares de su emprendimiento, incluyendo además, otras formas derivadas del mismo, para ampliar el alcance y poder solventar algunos bajos en cuando a la solicitud de sus servicios iniciales; cursos de maquillaje, caracterizaciones especiales para eventos como Halloween, maquillaje para cortometrajes, tutoriales y tips de belleza para las redes.
Y aunque no todos corren con la misma suerte de la amiga, ella fue capaz de asimilar los conocimientos de esa primera experiencia para ponerlos en práctica en otro rubro, pasando de la necesidad a lo que le apasiona hacer.

When starting a business, the initial idea is to do something we enjoy, so that we see our business as something pleasant and profitable—and not as a heavy burden we can’t easily shake off.
When we make the transition from employee to entrepreneur, being our own bosses gives us a sense of excitement that may later fade once we understand the full commitment required to bring an idea to life—one that is profitable and sustainable over time. And this is when the dilemma that gives this post its title arises: Should we do what we want, or what is necessary?
And although sometimes the answer to both questions is the same, when there’s a conflict between the two, it’s vital to resolve this dilemma before moving forward with the project. After all, beyond the money invested and the returns it generates, we need to feel at peace with what we’re turning into our way of life—and not risk either our finances or our mental health.
A Case Study
A friend of mine decided to start selling empanadas from her home, since she lived near a school and already had a strategic sales location for her product—many parents passed by to buy some for their children’s breakfast or for themselves.
She would get up early to cook and have a good portion of her inventory ready by the time the children arrived. Over the months, she managed to expand her offerings a bit and added fresh juices, which she sold separately or in combos with the empanadas.

Vernon Raineil Cenzon - Unsplash
After six months, she had not only managed to pay off her debts and build a client base, but she was struggling internally. She felt exhausted, stuck in a routine that was leading her to anxiety and depression, since her passion was makeup and styling in general. Although her skills were solid and her customer service drew no complaints, not being able to pursue her passion was gradually “killing” her.
So one day, she decided to shut everything down—after first notifying her regular clients of this decision—to devote the same energy to a career as a stylist, accepting that she’d have to start from scratch again, but this time doing something she could do “with her eyes closed.”

Drawing on the lessons from her previous experience, she managed to overcome certain challenges in her new venture, while also branching out into related areas to expand her reach and offset occasional lulls in demand for her original services: makeup courses, special effects makeup for events like Halloween, makeup for short films, and beauty tutorials and tips for social media.
And although not everyone is as fortunate as my friend, she was able to take the knowledge gained from that first experience and apply it to a different field, transitioning from necessity to doing what she’s passionate about.
Foto/Photo by: Unsplash free resources
Banner de portada: Cortesía de @palabras1
Edición/Edited by @mamaemigrante using canva
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¡Hola, @mamaemigrante!
Me encanta tu publicación, pues presentas un caso concreto y cercano para muchos. Si bien la venta de alimentos tiene altas posibilidades de buenas y constantes ventas con poca inversión y riesgos, implica un gran esfuerzo constante. Complicado de delegar en parte o totalmente, pero se me ocurre que pudo existir la posibilidad de vender el puesto de empanadas y jugos.
Mi experiencia incursionando en distintos rubros fue de ir dejando atrás lo que no funcionaba. La preparación de alimentos fue uno de nuestros primeros emprendimientos que se fue transformando, dejando atrás las comidas, salvo encargos puntuales de clientes que no regatearan. Derivamos a la producción de jalea de mango y otros dulces típicos, aprovechando las cosechas del patio y terrenos cercanos; incluso incursionamos en las bebidas espirituosas con el ron de Ponsigue.
Como el trabajo dependía de las estaciones de cosecha, seguí buscando actividades complementarias y un buen día tropecé con la escasez de jabón (2014) y nació @aurora.jabon.
Hoy en Argentina busco un nuevo emprendimiento que no me cause estrés y sí alguna satisfacción e ingreso.
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50HP - 100HP - 250HP - 500HP - 750HP - 1000HP - 1500HP
El puesto no podia delegarlo porque era en su casa, que tenia ventana a la calle, pero quizás decirle a alguien que podia funcionar desde fuera.
Mi amiga empezaba a las 3 am, a cocinar rellenos y preparar la masa, y la verdad era esclavizante de cierto modo.
¡Totalmente! Parece que estamos dispuestos a ser los mayores tiranos de nosotros mismos, igual que los más severos jueces de nuestros actos, sin concedernos la benevolencia que dispensamos a otros. Claro que no todos somos así. Hay quienes bajo una piel de oveja esconden una hiena dispuesta a devorar al herido para luego reírse.
Buena suerte.
Hola @mamaemigrante. Me encantan esas hitorias de logro donde la persona decide "apostar" por lo que la llena y da multiples satisfacciones. Emprender como sabemos requiere de mucho esfuerzo y constancias, cuando hacemos aquello que nos satisface grandemente considero que la mitad del camino esta andado. Saludos.
Creo que ver los ejemplos reales de otras personas nos pone en la perspectiva de lo que pudiera pasarnos a nosotros mismos.
Cuando hacemos algo que nos gusta, todo fluye.
@mamaemigrante me entusiasman tus post y a la vez aprendo para compartir con amigos y emprendedores.
Salud y éxitos 💎