🇺🇸 Mujeres Después de los 50/Iniciativa ( ESP-ENG)
Este es un texto original escrito en español y versionado al inglés en Google Translation.
✳️ Saludos cordiales, amigos de
@holos-lotus. Deseando a todos salud, prosperidad y crecimiento personal, aqui estoy como cada semana, vía #ecency, para reflexionar juntos en un nuevo tema!!!

La pintora Alice Neel (Pensilvania, 1900) trabajó hasta los 84 años. No pintaba mujeres ideales, pintaba mujeres reales, aunque la sociedad antes, como ahora, prefiera borrarlas.
Las mostraba con arrugas, canas, pechos caídos y miradas agotadas. El arte comercial mostraba juventud, Neel hizo lo contrario.
Por ejemplo, en su pieza Margaret Evans (1978), el pelo gris cae sobre los hombros, sin orden. La piel del cuello se pliega ya no intenta (ni quiere) estirarse. Las arrugas alrededor de los ojos ni están suavizadas ni exageradas, sino documentadas. Pero lo que golpea el espectador es su mirada: fija, directa, y no contiene ni sumisión ni coqueteo.
Es la mirada de alguien que ha vivido y que no se disculpa por hacerlo. De eso nada.
Neel usó colores terrosos y pinceladas rápidas para construir un rostro que la sociedad prefiere callae. Ella lo puso en un lienzo de gran formato, que era el mismo que se usaba para retratar a los hombres poderosos. Ese gesto fue una declaración. O al menos así lo veo.
Otra obra clave de Alice Neeles es, Nancy and the Rubber Plant (1975), donde Nancy, una amiga suya, aparece sentada junto a una planta de caucho que crece, oh, sorpresa , también desordenada.
Nancy tenía cincuenta y tantos años. Su cuerpo es ancho y está sin tensión, como si no posara para nadie. La planta, que es enorme y salvaje, actúa como un espejo porque ambas han crecido juntas. Neel pinta las venas de las hojas con la misma atención que las venas de las manos de Nancy, de modo que la naturaleza y la mujer mayor comparten el derecho a ocupar espacio.
En El abrazo (1978) la pieza que más me deslumbrara, hay crudeza, dos cuerpos maduros se envuelven. La mujer, que tiene unos sesenta años, apoya su cabeza en el hombro del hombre mientras sus brazos rodean la espalda de él.
No hay idealización, hay piel que se toca, peso que se sostiene, cansancio y deseo, mezclados. La crítica de la época llamó a estas obras "incómodas" porque muestran lo que el cine y las redes sociales hoy esconden: que las mujeres mayores también abrazan, también desean, también existen, aunque pocos quieran verlo.
Esa verdad es la misma que la actriz Gillian Anderson puso sobre la mesa cuando dijo que la mujer después de los 50 desaparece del espacio público.
No es una exageración, es un hecho.
Cuando una mujer cumple cincuenta años, el mundo empieza a tratarla como si ya no importara. Las redes sociales la ignoran, los anuncios no la muestran, y el mercado la etiqueta como "mayor".
¿Pasa igual con los hombres?
No, porque un hombre de cincuenta y cinco es "experimentado", mientras que una mujer de cincuenta y cinco es "mayor". Un hombre con canas es "distinguido", aunque una mujer con canas sea "vieja". La discriminación por edad tiene doble rasero y golpea más fuerte a ellas, tal como ocurre en tantos ámbitos.
Alice Neel lo entendió antes que muchos. Por eso pintó cuerpos reales, edades reales, sin concesiones, porque no vendía juventud sino presencia. Vendía el derecho a seguir siendo vista.

La Iniciativa 23 del Séptimo Día del dilecto y buen amigo @emiliorios habitual y siempre bienvenida en #holodlotus nos invita a hacer lo mismo: mirar de nuevo, como si no hubiéramos aprendido a hacerlo antes.
Yo les propongo hacerlo con los ojos de Neel, que veían dignidad donde otros ven deterioro, historia donde otros ven caducidad.
¿Por qué perdemos de vista a las mujeres de más de 50 años en nuestra sociedad?
¿Es justa esta desaparición, cuando los cincuenta no son el final?
Los cincuenta son, como decía Neel, otra capa de la vida, y esa capa merece ser vista.
No mañana, sino hoy.
Gracias por leerme. Siempre es un placer recibirte
💎 Si deseas mi novela La Sangre del Marabú (2020), puedes encontrarla en Amazon


This is an original text written in Spanish and translated into English using Google Translate.
Women After 50/Initiative (ESP-ENG)
The painter Alice Neel (Pennsylvania, 1900) worked until she was 84. She didn't paint idealized women; she painted real women, even though society then, as now, prefers to erase them.
She depicted them with wrinkles, gray hair, sagging breasts, and weary gazes. Commercial art showcased youth; Neel did the opposite.
For example, in her piece Margaret Evans (1978), gray hair falls haphazardly over her shoulders. The skin of her neck folds; it no longer tries (nor wants) to stretch. The wrinkles around her eyes are neither softened nor exaggerated, but documented. But what strikes the viewer is her gaze: fixed, direct, and devoid of both submission and flirtation.
It is the gaze of someone who has lived and makes no apologies for it. Not at all.
Neel used earthy colors and quick brushstrokes to construct a face that society prefers to keep silent. She placed it on a large-format canvas, the same one used to portray powerful men. That gesture was a statement. Or at least that's how I see it.
Another key work by Alice Neeles is Nancy and the Rubber Plant (1975), where Nancy, a friend of hers, appears seated next to a rubber plant that grows, oh, surprise, also in a haphazard way.
Nancy was in her fifties. Her body is ample and relaxed, as if she weren't posing for anyone. The plant, which is enormous and wild, acts as a mirror because they have both grown together. Neeles paints the veins of the leaves with the same attention as the veins in Nancy's hands, so that nature and the older woman share the right to occupy space.
In The Embrace (1978), the piece that most dazzled me, there is rawness; two mature bodies entwine. The woman, who is about sixty, rests her head on the man's shoulder while her arms encircle his back.
There is no idealization, only skin to be touched, weight to be borne, weariness and desire, all intertwined. Critics of the time called these works "uncomfortable" because they show what cinema and social media today conceal: that older women also embrace, also desire, also exist, even if few want to see it.
That truth is the same one actress Gillian Anderson brought to light when she said that women disappear from the public sphere after 50.
It's not an exaggeration; it's a fact.
When a woman turns fifty, the world begins to treat her as if she no longer matters. Social media ignores her, advertisements don't feature her, and the market labels her as "old."
Does the same thing happen with men?
No, because a fifty-five-year-old man is "experienced," while a fifty-five-year-old woman is "old." A man with gray hair is "distinguished," even though a woman with gray hair is "old." Age discrimination has a double standard and hits women harder, just as it does in so many other areas.
Alice Neel understood this before many others. That's why she painted real bodies, real ages, without compromise, because she wasn't selling youth, but presence. She was selling the right to continue being seen.

The 23rd Initiative of the Seventh On September 23rd, my dear friend @emiliorios, a regular and always welcome guest at #holodlotus, invites us to do the same: to look again, as if we hadn't learned to do so before.
I propose we do it with the eyes of Neel, who saw dignity where others see decline, history where others see obsolescence.
Why do we lose sight of women over 50 in our society?
Is this disappearance fair, when fifty is not the end?
Fifty is, as Neel said, another layer of life, and that layer deserves to be seen.
Not tomorrow, but today.
Thank you for reading. It's always a pleasure to have you here
💎 If you'd like my novel The Blood of the Marabou (2020), you can find it on Amazon.


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Las mujeres mayores de 50, comienzar por preocuparse por su aspecto, apatirncia, luego es inevitable el cambio que ya no es como en la crisis de los 40 donde se hace un balance emocional. A los 50 es más profundo porque es visible. Y si bien tambien lo es para los hombres, en las mujeres hay factor importante, feneralnente son menospreciada por las mismas mujeres cuyas vidas van hacia el mismo destino. Excelente post.
Hola, @iriswrite
Gracias por compartir una reflexión tan profunda.
Tienes mucha razón: los 50 marcan una etapa de transformación física y emocional muy significativa que merece respeto, visibilidad.
Es lamentable que, en ocasiones, la falta de empatía provenga de su propio entorno, cuando la solidaridad debería ser su mayor fuerza.
El tuyo es un comentario que invita a valorar la madurez con orgullo.
¡Es un mensaje muy necesario! Saludos y gracias por tu aporte.
🌻💎🌻
Hola @marabuzal, me gusto el enfoque, lindo homenaje a una gran pintora. que resalto siempre la esencia de la mujer en su parte hermosa de la vida, lo natural-
Aunque a mis sesenta hermosos años, con aciertos y desaciertos, pude notar que ya la mujer de hace muchos años no es la misma mujer de los 50 en la actualidad. A todo nivel.
Van al gimnasio, hacen ejercicios, van a la playa y muestras sus celuitis con orgullos y como dices a vces son las mismas mujeres quienes intentan hacerlas sentir mal. Pero, ahora tienen mas autoestima, trabajn el amor propo y muchas ya no se dejan echar vaina y se sacudirán sin pensarlo dos veces al que no les aporte valor.
Estudian, se preparan y trabajan sobre todo a nivel de la internet, salen con las amigas, antes SOLO lavaban pañal y atendían el hogar y ni siguiera podían asomar la nariz. Y muchas aun por diversos factores, patrones familiares no han roto ellas mismas las cadenas que las atan. Pero tampoco será fácil, pero nunca imposible.
Sin duda alguna, el mundo ha dado un giro vertiginoso a nivel de la mujer, Antes ni siguiera dejaban que estudiaran, que se prepararan para hacer vida en la sociedad. Aunque pensándolo bien, creo que las mujeres a través de los años hemos sido las que hemos mandado en todo, 😅😂🤣, aunque le hagamos creer a los hombres que han sido ellos.
Soy de las que piensan que esta en nosotros romper esos patrones, estigmas sociales, llevar la batuta.
Disculpa lo largo, pero me encanto tu post y el tema es muy interesante.
¡Qué comentario tan enriquecedor, @dorytagil2022
Me encanta esa visión de los "sesenta hermosos". Tienes razón: hoy las mujeres de 50 y 60 son pura potencia, gimnasio y amor propio.
Gracias por compartir esa radiografía tan lúcida.
Eso de que siempre han mandado "tras bambalinas" es su secreto mejor guardado.
¡Un brindis por seguir rompiendo esquemas y cadenas!
Placer de recibirte siempre!! 🌻💎
Your reply is upvoted by @topcomment; a manual curation service that rewards meaningful and engaging comments.
Hi, @iriswrite and @topcomment, thank you so much for your support. I appreciate it.
Es curiosa la forma en la que se retrataba a las mujeres en años anteriores; se abrazaba la naturalidad del cuerpo humano, incluso se veía de una forma distinta a la actual.
Me agrada cómo captas todo ello y sacas este importante punto de vista a la luz, porque es en lo que más hay que hacer hincapié hoy en día.
¡Un placer leerte!
¡Muchas gracias por tus palabras!
Me alegra que hayas captado la esencia del mensaje sobre la naturalidad del cuerpo humano.
Es fundamental rescatar esas perspectivas históricas que muestran la autenticidad, especialmente frente a los estándares actuales.
Tu comentario me motiva a seguir compartiendo estos puntos de vista de reflexión y aprecio por lo genuino del ser en #holoslotus
¡Es un verdadero placer que formes parte de esta conversación!
Gracias por el apoyo y por tu valioso tiempo.
Un honor!!
🌻💎
Hola,
Excelente mirada a este asunto 🙂...
Y ahora bromeamos un poco... porque la vida sin una pizca de humor no sabe igual: ¿Entonces me quedan 4 años para ser invisible? 😁 Genial.
Excelente tu comentario me me hace reír de manera que tanto necesitaba jajaja jajaja
Ya invisible somos todos.
Jajaja
Un abrazo 🌻
Nada más certero y que hay que visibilizar:
"...porque muestran lo que el cine y las redes sociales hoy esconden: que las mujeres mayores también abrazan, también desean, también existen, aunque pocos quieran verlo."
No sabes lo poético me ha parecido tu post.
Excelente como siempre, mi apreciado @marabuzal
¡Mil gracias!
Gracias, estimado @emiliorios
Me causa una espectacular dicha participar en sus iniciativas tan interesantes.
Un abrazo.