¿Nos detenemos a apreciar los pequeños momentos de la vida? - Reflexiones filosóficas de un pensador nocturno: 14/08/2026

avatar
(Edited)

He notado con mucha frecuencia que en la vida muchas cosas de las que hacemos son patrones adquiridos, actividades que hacemos por inercia y otras muchas que priorizamos, aunadas a las que posponemos para después. Pero en este marco de cosas lo que sale a relucir por excelencia parece ser la inconsciencia general del momento que vivimos. Es esto lo que vamos a abordar en este post de reflexiones filosóficas de este día.

image.png
Fuente de imagen

El conocimiento y sabiduría que te dan los años

A medida que pasa el tiempo, y adquiero más años, más me parece a mí que la vida es una eterna lucha donde siempre debemos estar coordinándonos y priorizando un recurso que es muy escaso, que es el mismo tiempo. Me pongo a reflexionar acerca de esto porque me he dado cuenta de que muchas veces posponemos cosas que nos dan placer o bienestar, siempre pensando que podremos hacerlas después; y muchas veces hasta priorizando actividades que no nos dan bienestar en absoluto, pero que sentimos que por obligación o necesidad debemos hacerlas.

Ahora, ¿A qué me refiero exactamente? porque claro que muchas veces tenemos que priorizar algunas cosas sobre otras, ya que la necesidad es apremiante, pero una cosa es posponerlas un poco, y otra diferente es posponerlas indefinidamente o apartarlas por completo de nuestras vidas.

El paso de los años nos dan el conocimiento y la sabiduría (si tenemos suerte, ponemos atención y pensamos) para darnos cuenta de que el error es atribuible a que siempre estamos pensando que tendremos tiempo para lo que queremos o lo que nos gusta, luego de alguna condición específica. O sea, es el tipo de pensamiento de "Cuando logre tal cosa, entonces podré hacer tal otra cosa" o "cuando logre esta cosa, y tenga tal otra cosa, entonces tendré libertad y me podré entonces relajar y podré dedicarme a tal otra cosa más, que es la que realmente querría estar haciendo. Y todo esto como si de una fórmula matemática se tratara.

Sí, suena algo confuso e incluso ilógico, cuando analizamos que la felicidad básica (esa que viene con nosotros cuando nacemos) es intrínseca y esencial, pero así funciona la mente de la mayoría de nosotros, las personas adultas, ¿o no? Siempre pensando, siempre posponiendo lo que nos resulta bueno, sano o agradable, lo que nos da felicidad, lo que nos hace sentir diferentes, y todo esto como si tuviésemos miles de años para vivir... Sin recordar que la vida es un instante. Vale mucho la pena estudiar estoicos como el Gran Romano Marco Aurelio para tener siempre presente una frase que he recitado de él en otras ocasiones: "No vivas como si fueses a vivir diez mil años".

image.png
Fuente de imagen

Hacernos las preguntas importantes en la vida

Ahora, al hablar de las cosas que nos gustan, también es justo decir que debemos siempre tratar de evitar las que nos disgustan (aunque es sabio acotar que no siempre es posible hacerlo, pero al menos intentarlo hasta donde nos sea posible lograrlo). Porque es tan breve la vida, y tan frágil (aún en el mejor y más longevo de los casos) que es preciso hacerlo.

En España (como en muchos otros países de habla hispana) hay un dicho muy popular que reza: "La vida son dos días" Y si nos ponemos a analizarlo es exactamente así: uno es el día en que la persona nace, y el otro es el día en que la persona parte de este mundo. Entonces, es sensato preguntarnos ¿Para qué mortificarnos o atribularnos más de la cuenta en la vida? ¿Para qué dejar todo lo que nos gusta o nos trae tranquilidad realmente, pensando que podemos alcanzar algo más valioso que eso?... Es de hacer notar que en todo esto no me estoy refiriendo a cosas nocivas, vicios o actividades que sean perjudiciales para nosotros o para otros, sino a actividades sanas, sencillas, cotidianas, que nos hacen sentir bien.

Pensémoslo por un momento, porque todas estas (y muchas más) son preguntas importantes que debemos hacernos en la vida; y eso también incluye preguntarnos: ¿Acaso hay algo más valioso que la tranquilidad y sentirnos bien realmente en la vida? Bueno, supongo que la respuesta de cada persona dependerá de su escala de valores y cómo analice o vea las cosas; pero en esencia, no, no lo hay.

Y no es por ser hedonistas, pero es que cuanto más se analizan estas cosas nos podemos percatar de que en esencia, nada es más importante que el sentido de plenitud, bienestar y tranquilidad personal, mental, físico y espiritual que podemos lograr. Nada está primero que eso; pero como ya dije (o di a entender) dependerá la importancia que le asignemos en nuestra escala de valores, o sea, eso estará supeditado a nuestra apreciación personal.

Y no se trata de ser egoístas, o de pensar que no nos debe importar nada ni nadie más que nosotros mismos en la vida; ni tampoco se trata de ser anti-éticos; no, no se trata de nada de eso, pero sí hay que reconocer que antes de poder lanzar la mirada y atender las necesidades del otro, debemos cubrir (o tener cubiertas) las nuestras. Porque... ¿Cómo puedes donar dinero si no lo tienes?... ¿Cómo puedes dar comida si estás hambriento?... ¿Cómo puedes dar felicidad o amor a otros, si tú mismo no los posees?... Son preguntas básicas y sencillas que ponen de manifiesto la realidad de la situación de la que hablamos: Que nadie puede dar aquello de lo que carece para sí mismo.

Apreciar los pequeños momentos de la vida: Aprecia el presente

En todo esto es como llegamos a una simple verdad, que es que debemos apreciar el momento presente tal como es, pero tratando de que sea lo más tolerable y acorde a nuestro sentir, pensar y querer. Claro, estoy consciente de que es más fácil decirlo, que hacerlo (como dirán muchos también), pero quizás no lo sea tanto, porque siempre digo que un sano ejercicio que quizás todos los seres humanos deberíamos practicar sería el hábito de pensar: ¿Qué pensaríamos de nosotros y de lo realmente importante en cuanto a lo que hemos conseguido en la vida, si hoy fuese nuestro último día en la tierra?...

image.png
Fuente de imagen

Ahora, entiendo bien que es un ejercicio incómodo, porque a nadie (o casi nadie) le gusta pensar en su propia finitud, en el día cuando ya no tendrá otro día; pero es un ejercicio saludable que conviene hacer; ya que si nos planteamos esa pregunta, nos ponemos en esa situación y nos sentimos satisfechos (o tan siquiera medianamente satisfechos) con lo que vemos y con la respuesta honesta de ello, entonces todo está bien, pero si no es así, esto nos esclarecerá mucho de lo que debemos cambiar en nuestra vida.

Además de todo lo considerado, yo siempre digo que la mayoría de la gente pierde el tiempo con demasiada ansiedad, porque viven en el futuro, y no en el presente, cuando claramente lo mejor es hacer lo contrario. Claro, esto no significa que nunca vamos a pensar en el futuro con optimismo, sino que en cambio no debemos dejarnos paralizar o atemorizar por la idea de lograr un futuro que nos impide vivir plenamente nuestro presente.

También creo que muchas personas en este mundo pasan inútilmente sus vidas averiguando sobre las vidas de las demás personas y metiéndose e interfiriendo en ellas. Y no hay peor conducta para lograr la felicidad que esa ya que indica una sensación propia de vacío personal y la ensancha, lo que termina causando infelicidad crónica, por lo que una máxima que debemos siempre recordar es: "No te concentres en la vida de los otros, concéntrate en tu propia vida y trata de cambiarla siempre para mejor". Esto es parte de lo que es vivir el presente y apreciar el presente.

La existencia humana, si lo pensamos bien y si estamos dispuestos a verlos, está llena de pequeños momentos que nos dan (o nos pueden dar) felicidad, lo que nos lleva a preguntarnos "¿Nos detenemos a apreciar los pequeños momentos de la vida? ¿Lo hacemos? Esa pregunta es quizás la mayor clave de la felicidad que puede existir.

Siempre recordemos que este momento es único, especial e irrepetible, por lo tanto, es imprescindible disfrutarlo y y aprovecharlo para ser feliz. Sea oír música, oler una flor, leer poesía, caminar o vivir al aire libre, apreciar un amanecer, pintar o cualquier otra cosa que te dé felicidad, que te haga sentir que vale la pensa haber venido a este mundo, ese es el tipo de cosas en las que debemos enfocar nuestra mirada.

Todo lo dicho no significará negar que siempre van a existir problemas o inconvenientes en la vida, pero nos dará mejor disposición para enfrentarlos y solucionarlos, sin dejar de vivir realmente el presente. Esto es el arte supremo de vivir, como lo entiendo yo.

¿Qué opinas sobre el tema tratado? Por favor comenta.

Gif creado por @piensocrates



0
0
0.000
1 comments
avatar

Muy cierto, a veces nos olvidamos de disfrutar las cosas sencillas de la vida. ❤️

0
0
0.000