[ESP/ENG] ¿Decepcionado de mí? / Disappointed in me?

Una introducción necesaria

Hace pocos días impartí una conferencia en mi trabajo, sobre la decepción. Este taller lo hicimos a partir de la no aprobación de un proyecto de Desarrollo Local que propusimos al gobierno que debería traernos resultados positivos a nuestras economías de bolsillo, pero, desafortunadamente no se aprobó.

Debo decir que me gustó conducir la actividad porque fue algo que en la especialidad que cursé sobre Docencia de Postgrado en Psicopedagogía este fue uno de los módulos que más me gustó y más debatimos los cursistas que estuvimos en la especialidad.

Pero, algo ocurrió que me hizo realizar esta publicación porque tras la conferencia y después de dar los argumentos de por qué la decepción es tan negativa para nuestra salud, un trabajador me preguntó: ¿Usted nunca se ha decepcionado?

A partir de esa pregunta y otras relacionadas decidí dejar esta publicación en la abordo algunas de mis decepciones y mi valoración al respecto. Espero que pueda servirle a alguien que me lea.

La decepción

La decepción es la respuesta emocional y psicológica que surge cuando la realidad no coincide con nuestras expectativas, deseos o creencias. No es simplemente tristeza, sino un complejo cóctel de desilusión, frustración y, a menudo, un sentimiento de traición o pérdida de confianza. Implica un quiebre entre lo que se anticipaba y lo que realmente ocurre.

Recuerdo el día que supe que no podría ser padre. No fue un diagnóstico repentino, sino una confirmación que fui postergando, escondiendo bajo exámenes que no quería ver. Cuando la doctora pronunció las palabras, sentí algo más que tristeza: sentí decepción. No por no poder engendrar, sino por darme cuenta de que había construido gran parte de mi identidad futura alrededor de esa posibilidad. Y al derrumbarse, me decepcionó no haber explorado otros caminos antes, no haber aceptado antes que la paternidad podía tener otras formas. Me decepcionó mi propia rigidez.

También me decepcionó cuando recuerdo a cierta persona. Un amor que tuve cerca y al que no luché lo suficiente. No por orgullo, sino por miedo. Miedo a verme vulnerable, a que me rechazaran, a perder la compostura. En lugar de hablar claro, me refugié en silencios y esperas. Cuando finalmente esa persona se alejó, supe que la decepción más grande no era por su ausencia, sino por mi cobardía. No peleé. Y eso me dejó una lección amarga: a veces no es el fracaso lo que duele, sino no haberlo intentado de verdad.

Lo mismo me ha pasado con proyectos. Con escribir ese libro que nunca pasó del segundo capítulo, con el proyecto que abandoné a la primera dificultad seria. Me prometía retomarlo cuando tuviera más tiempo o más recursos, pero el fondo era una mezcla de pereza y miedo al ridículo. Y la decepción llegaba cada noche, al ver la carpeta olvidada en mi computadora.

Con el tiempo he entendido que la decepción con uno mismo es un espejo incómodo, pero necesario. Me enseña dónde puse excusas en lugar de acción, dónde elegí la comodidad del arrepentimiento antes que el riesgo del intento.

Un comentario final

Aún hoy, cuando esas memorias regresan, respiro hondo y las uso como brújula: no para castigarme, sino para recordarme que soy más que mis peores momentos. Que la decepción, bien mirada, puede ser el primer paso hacia una versión más valiente de mí.

Nota: Las imágenes son de mi propiedad.
Utilicé el traductor DeepL Translate.

ENGLISH

A Necessary Introduction

A few days ago, I gave a presentation at my workplace about disappointment. This workshop stemmed from the rejection of a Local Development project we proposed to the government, a project that was supposed to bring positive results to our personal finances, but unfortunately, it wasn't approved.

I must say I enjoyed leading the activity because it was one of the modules I most enjoyed in my postgraduate teaching specialization in Psychopedagogy, and it was one of the topics we students discussed most.

But something happened that prompted me to write this post. After the conference, and after explaining why disappointment is so detrimental to our health, a colleague asked me: "Have you never been disappointed?"

Based on that question and others like it, I decided to write this post, in which I address some of my disappointments and my reflections on them. I hope it can be helpful to someone who reads this.

Disappointment

Disappointment is the emotional and psychological response that arises when reality doesn't align with our expectations, desires, or beliefs. It's not simply sadness, but a complex cocktail of disillusionment, frustration, and often a feeling of betrayal or loss of trust. It involves a disconnect between what was anticipated and what actually happens.

I remember the day I learned I couldn't be a father. It wasn't a sudden diagnosis, but a confirmation I kept postponing, hiding it under tests I didn't want to see. When the doctor uttered the words, I felt more than sadness: I felt disappointment. Not because I couldn't father children, but because I realized I had built so much of my future identity around that possibility. And when it crumbled, I was disappointed that I hadn't explored other paths sooner, that I hadn't accepted sooner that fatherhood could take other forms. I was disappointed in my own rigidity.

I was also disappointed when I think of a certain person. A love I had close to me and didn't fight for enough. Not out of pride, but out of fear. I was afraid of appearing vulnerable, of being rejected, of losing my composure. Instead of speaking up, I retreated into silence and waiting. When that person finally walked away, I knew the biggest disappointment wasn't their absence, but my own cowardice. I didn't fight back. And that taught me a bitter lesson: sometimes it's not the failure that hurts, but the failure to truly try.

The same thing has happened to me with projects. With writing that book that never got past the second chapter, with the project I abandoned at the first serious difficulty. I promised myself I'd pick it up again when I had more time or resources, but deep down it was a mix of laziness and fear of ridicule. And the disappointment would come every night when I saw the forgotten folder on my computer.

Over time, I've come to understand that self-disappointment is an uncomfortable but necessary mirror. It shows me where I made excuses instead of taking action, where I chose the comfort of regret over the risk of trying.

A final comment

Even today, when those memories return, I take a deep breath and use them as a compass: not to punish myself, but to remind myself that I am more than my worst moments. That disappointment, viewed in the right light, can be the first step toward a braver version of myself.

Note: The images are my own.
I used DeepL Translate.



0
0
0.000
4 comments
avatar
(Edited)

Ciertamente la decepción surge cuando nos atrevemos a soñar, a creer y tener ideales altos que nos llevan a tener esa esperanza en alguien o querer lograr algo específico en nuestras vidas.

En mi caso, a veces me siento triste y decepcionada cuando me doy cuenta de que hay anhelos de cuando era niña que aún no he podido cumplir, es como si todas aquellas "promesas" se quedaran solo en palabras, y es ahí cuando a veces surge esa comparación, porque podemos darnos cuenta que quizás para muchos algo es tan simple, y para otros algo cuestan tanto y es sumamente más complejo cuando lo vemos desde nuestro propio lente. Cada realidad es tan distinta que a veces pensamos que también obtendremos algo con la misma facilidad y nos decepcionamos cuando no ocurre así.

Creo que todos alguna vez en la vida hemos experimentado la decepción y podemos incluso llegar a tratarnos con cierta dureza, porque realmente nos cuesta admitir que aún poniendo todo nuestro esfuerzo y amor en algo, las cosas no siempre salen como uno las espera.

Gracias por compartir y dejar que le conozcamos aún más, compartiendo con nosotros parte de su vida, esas cosas que usted mencionó y que representa esa parte sensible de su vida, como el hecho de que no puede tener hijos propios. 😥

Y lo enfoco de esta manera, porque aún y con todo ese diagnóstico, puede de igual forma vivir esa experiencia cuando se dedica a criar a alguien o representa esa figura para alguien que lo ama mucho.
Yo tengo también un papá de crianza y aunque él no pudo tener sus hijos propios, gracias a Dios que he tenido la oportunidad de tener otro papá y otra familia, y es mi papá también, sin ningún tipo de diferencia relevante en comparación a mi padre biológico.

(Espero también que pueda seguir escribiendo su libro.) ♥️

Que tenga un Bendecido Sábado! Un gran abrazo. 🫂🙏

0
0
0.000
avatar

Cuanto me ha encantado leer este comentario y me disculpo por responder tan tarde. Pero, entre los cortes eléctricos y la mala conexión me es imposible seguir como siempre e interactuar de manera cotidiana.

Lo que dices en torno a las comparaciones y a la decepción sirve para escribir una publicación que mucho ayudará porque muchas veces actuamos de esa manera que usted dice y si no cumplimos nuestro objetivo terminamos decepcionados.
Ha sido grato leer este comentario y estas palabras de aliento que me das. Feliz jornada. Salud y saludos.

0
0
0.000
avatar

This post must be awesome because a member from @thealliance has decided to show it some extra love! We like to run around the chain and show people they are appreciated — like you! Keep up the great work and we hope to continue to see you on Hive. Have a spectacular day!

because I can, So Can WE! --> Vote Witty for your witness. <--



Curated by palomap3

0
0
0.000
avatar

Here's the translation into English:


"I appreciate this curation, which is a great recognition, and coming from @palomap3 it is a great honor. Happy day. Cheers and greetings."

0
0
0.000