[ESP-ENG] CAMPO DE CALABAZAS (V)


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Foto de Quaritsch Photography en Unsplash


A cada día le bastan sus temores, y no hay por qué anticipar los de mañana.

Each day has enough of its own fears, and there is no need to anticipate those of tomorrow.


— Charles Péguy


E S P A Ñ O L

QUINTA PARTE

Madre

En la tarde de ese día, comencé a sentirme aburrido porque mi padre no llegaba. Quería seguir conversando con él y hacerle muchas preguntas, pero debía guardar paciencia y esperar a que volviera. Mientras tanto, decidí desobedecer a una de sus advertencias. Me pidió que me mantuviera escondido, siempre desapercibido; eso implicaba no asomarme siquiera por la ventana.

Sin embargo, lo hice, decidí asomarme por la ventana solo un poco; sería un rato nada más, o eso creía. Al vislumbrar de formar discreta por una esquina del marco, divisé un gran campo; tan enorme que su extensión parecía infinita. La gente caminaba de un lado a otro, con ropa de época del siglo pasado. Al fondo, en el campo, los granjeros araban la tierra y otro grupo danzaba alrededor de un cúmulo de calabazas.

Recordé haber leído algo referente en el libro del profesor Mendoza; sobre los diferentes rituales de los granjeros en Brasazul. Las casas estaban muy separadas entre sí; por ejemplo, a metros de distancia de la casa de mi padre, quizás treinta o cuarenta, había dos casas más también muy separadas entre sí. La estructura era la misma, todas hechas de madera y no muy espaciosas.

Noté que había personas que usaban sacos como máscara, como el que usa mi padre. Todos del mismo color con dos agujeros para los ojos y el dibujo de una calabaza en el centro. No sabía que significaba, pero había hasta niños que cubrían sus rostros con estas máscaras. Me pareció bastante curioso, no recuerdo haber leído algo similar en el libro del profesor Mendoza, o quizás no llegué a esa parte.

De repente, la puerta se abrió y entró mi padre. Se descubrió el rostro mirándome con ojos pasmados.

—¡Esteban! ¿Qué haces? ¿No te pedí que permanecieras escondido?

Me deslicé hacia una esquina apartándome rápidamente de la ventana.

—Lo siento, papá. Solo quería ver que había afuera.

—Solo hay calabazas y personas, hijo; personas que te pueden hacer daño si descubren que estas aquí. Ya te lo he dicho.

—Tranquilo, nadie me ha visto.

Mi padre asomó la mirada por la ventana y observó para ambos lados.

—¿Por qué no tienes cortinas en la ventana? —Le pregunté.

—No se nos permite a personas como yo tener mucha privacidad; personas que porten esta máscara. —Profirió enseñándome ese saco con dos agujeros que usaba para cubrir su rostro al salir.

—¿Por qué lo usas? He visto gente afuera que también lo lleva puesto.

—Con esto nos marcan a todos aquellos que hemos roto la ley aquí en Brasazul, así las personas saben en quien no deben confiar. Es como una maldición de por vida, mientras estés marcado nadie quiere ser tu amigo, ni tu enemigo, ni tu esposa. Eres igual para ellos como un perro callejero y sarnoso, sin embargo, sigues siendo útil para la comunidad.

—Pero, también he visto algunos niños que usan esos sacos, ¿también quedan marcados de por vida?

—Los niños son más fáciles de salir de esto, pues el Hombre Calabaza cree en la inocencia de los infantes.

—¿Y tú qué hiciste para que te marcaran?

—Ayudar a tu madre a escapar contigo —. Espetó, con una voz sombría y que al final fue decorada con una sonrisa —. Valió la pena, hijo, si algo te pasaba a ti o a tu madre no me lo perdonaría jamás.

—Ella debe estar muy preocupada… Creo que de verdad no debí desobedecerla y venir —. Me deprimí, angustiado de que si algo malo sucedía iba a ser por mi culpa.

Mi padre, al verme cabizbajo, se acercó a mí y me rodeó con su brazo izquierdo.

—No te preocupes, todo saldrá bien. Por cierto, si tu madre no te habló de Brasazul, ¿cómo fue que encontraste este lugar?

—Encontré el libro de un antropólogo que convivió con la gente de aquí un año entero, eso fue durante el tiempo en que este lugar no era tan hermético. En ese libro había un mapa que indicaba como llegar aquí, como no supe descifrarlo, me contacté con el antropólogo y le pedí que me explicara.

Mi padre quedó pensativo, mirando fijamente hacia un punto del suelo.

—Ya veo…, creo que sé de quién se trata. Hay una fotografía de él en la casa del Gran Vigía, fue la última persona del exterior que visitó Brasazul.

—¿Los Vigías son los líderes de este lugar, cierto? —Pregunté ya con la curiosidad alta.

—Así es, seguro leíste sobre ellos en ese libro. Son los encargados de dar las tareas a la comunidad de Brasazul, pero solo las habituales; como el trabajo agrario, la limpieza de los caminos, de los graneros, entre otras cosas similares. El Gran Vigía, en cambio, se encarga de dirigir los rituales en el campo y los juicios contra una persona que haya roto la ley. Es una entidad muy importante que está protegida por el ojo público.

Parte de lo que decía mi padre ya lo sabía; el profesor Mendoza era muy detallado en cuanto a las costumbres y tradiciones de Brasazul. También leí que cuando un Gran Vigía moría, era elegido como reemplazo el más anciano de la comunidad, por eso las edades para ellos son tan importantes.

—¿Cuándo tú y mamá se juntaron, lo hicieron por amor? —Al escuchar mi pregunta, mi padre me miró con los ojos desorbitados y la boca medio abierta.

—Eh… de hecho, no, hijo. Beatriz y yo ni siquiera nos gustábamos. Son los Vigías quienes deciden las uniones matrimoniales. Ambos teníamos diecisiete años cuando decidieron juntarnos.

—¿La misma edad que tengo yo?

—Así es, a esa edad es cuando te buscan con quien casarte. Con el paso de los meses, comenzamos a querernos; no muchas parejas en este lugar corren con esa suerte. Tu madre quedó embarazada de ti a los dieciocho y…, fue a partir de ahí que las cosas se complicaron.

El semblante de mi padre comenzó a tonarse gris, pude notar como terminó aquella frase con seriedad.

—¿Por qué? ¿Por qué mi madre tuvo que huir de aquí? Digo, sé que hay muchas razones, pero, ¿por qué ella? ¿Por qué quieren hacernos daño aquí?

—Esteban, —me sujeta de los hombros y me mira fijamente — ¿Acaso no leíste en ese libro lo que hacen en este lugar para mantener fértil el campo de calabazas?

Volteo la mirada hacia el otro lado.

—No, creo que solo menciona plegarias y ofrendas —. Respondí con suposición.

—Hacen sacrificios humanos —. Reveló mi padre con voz trágica —. Por eso Beatriz huyó contigo, porque tu ibas a ser el próximo sacrificio, y aún sigues siéndolo. Todo este tiempo hemos estado protegiéndote.

Palidecí por la espantosa verdad, aunque ya me estaba enterando que este lugar es como el infierno, con aquella revelación mis ideas sobre Brasazul se tornaron peor.

—¿Qué? ¿Por qué yo?

—Es el Gran Vigía quien elige el sacrificio para el Hombre Calabaza. Es así como mantenemos los campos fértiles y abundantes. Perdona que te enteraras así, hijo, pero ya sabes por qué tu vida corre peligro. Debo sacarte de aquí antes de…

Un coro de gritos en multitud interrumpió a mi padre.

—¿Qué es eso? —Pregunté alarmado.

—Parece que ocurrirá un ritual importante. Vamos a tener que salir, la vigilancia se pondrá más pesada después.

Mi padre hurgó en un baúl junto a la cama y encontró ropa para mí.

—Ten, ponte esto. Era mi ropa cuando tenía diecisiete años, seguro te debe quedar. También te pondrás esta máscara de marcado. Aquí casi todos conocen los rostros de los demás, excepto a los que usamos el antifaz.

Obedecí a mi padre y me cambié de ropa inmediatamente, y en última instancia, me coloqué la máscara.

—Bien, mantente callado y sígueme —. Asentí con la cabeza. Cruzamos la puerta y nos dirigimos hacia el lugar donde la multitud estaba reunida. Todos gritaban con voces encolerizadas. Agitaban sus brazos sosteniendo palos y piedras con sus manos. Las personas gritaban cosas terribles como: «Maldita», «traidora», «pecadora», entre otras cosas del estilo.

Al observar más de cerca, pudimos divisar a una mujer, amarrada al tronco de un árbol seco, sangrando por la boca y la nariz. Mi padre y yo quedamos en suspenso con los ojos desorbitados al reconocerla.

—¡No puede ser! ¿Mamá?

CONTINUARÁ...

E N G L I S H

PART FIVE

Mother

In the afternoon of that day, I began to feel bored because my father did not arrive. I wanted to keep talking to him and ask him many questions, but I had to be patient and wait for him to return. In the meantime, I decided to disobey one of his warnings. He asked me to stay hidden, always unnoticed; that meant not even peeking out of the window.

However, I did, I decided to lean out of the window just for a little while; it would only be for a little while, or so I thought. As I glimpsed discreetly through a corner of the frame, I saw a large field; so huge that its extension seemed infinite. People were walking back and forth, dressed in period clothing from the last century. In the background, in the field, farmers were plowing the land and another group was dancing around a pile of pumpkins.

I remembered reading something in Professor Mendoza's book about the different rituals of the farmers in Brasazul. The houses were very far apart from each other; for example, a few meters away from my father's house, maybe thirty or forty, there were two more houses also far apart. The structure was the same, all made of wood and not very spacious.

I noticed that there were people wearing sacks as masks, like the one my father wears. All of the same color with two holes for the eyes and a drawing of a pumpkin in the center. I didn't know what it meant, but there were even children who covered their faces with these masks. I found it quite curious, I don't remember reading something similar in Professor Mendoza's book, or maybe I didn't get to that part.

Suddenly, the door opened and my father walked in. He uncovered his face, looking at me with astonished eyes.

-Esteban, what are you doing? Didn't I ask you to stay hidden?

I slid into a corner and quickly turned away from the window.

-I'm sorry, Dad. I just wanted to see what was outside.

-There's just pumpkins and people, son; people who can hurt you if they find out you're here. I've already told you.

-Relax, no one saw me.

My father looked out the window and looked both ways.

-Why don't you have curtains on the window? -I asked him.

-People like me are not allowed to have much privacy; people wearing this mask. -He said, showing me that bag with two holes in it that he used to cover his face when he went out.

-Why do you wear it? I've seen people outside wearing it too.

-With this they mark all of us who have broken the law here in Brasazul, so people know who not to trust. It's like a curse for life, as long as you are marked no one wants to be your friend, or your enemy, or your wife. You are the same to them as a mangy stray dog, yet you are still useful to the community.

-But, I have also seen some children wearing those sacks, are they also marked for life?

-Children are easier to get out of this, because the Pumpkin Man believes in the innocence of infants.

-And what did you do to get marked?

-I helped your mother escape with you. It was worth it, son, if anything happened to you or your mother I would never forgive myself.

-She must be very worried... I think I really shouldn't have disobeyed her and come. I became depressed, anxious that if something bad happened it would be my fault.

My father, seeing me crestfallen, approached me and put his left arm around me.

-Don't worry, everything will be fine. By the way, if your mother didn't tell you about Brasazul, how did you find this place?

-I found the book of an anthropologist who lived with the people here for a whole year, that was during the time when this place was not so hermetic. In that book there was a map indicating how to get here, as I couldn't decipher it, I contacted the anthropologist and asked him to explain it to me.

My father remained thoughtful, staring at a point on the ground.

-I see..., I think I know who it is. There is a photograph of him in the Great Lookout's house, he was the last outsider to visit Brasazul.

-The Vigias are the leaders of this place, right? -I asked with my curiosity high.

-That's right, I'm sure you read about them in that book. They are in charge of giving tasks to the community of Brasazul, but only the usual ones; such as agricultural work, cleaning the roads, cleaning the barns, among other similar things. The Great Watchman, on the other hand, is in charge of directing the rituals in the field and the trials against a person who has broken the law. It is a very important entity that is protected by the public eye.

Some of what my father said I already knew; Professor Mendoza was very detailed about Brasazul customs and traditions. I also read that when a Great Watch died, the oldest in the community was chosen as a replacement, that's why ages are so important to them.

-When you and mom got together, did you do it for love? -Hearing my question, my father looked at me with his eyes wide open and his mouth half open.

-Eh... actually, no, son. Beatriz and I didn't even like each other. It is the Watchers who decide marital unions. We were both seventeen when they decided to put us together.

-The same age I am?

-That's right, that's when they look for someone to marry you. As the months went by, we began to love each other; not many couples in this place are that lucky. Your mother got pregnant with you at eighteen and..., it was from there that things got complicated.

My father's countenance began to turn gray, I could see how he finished that sentence seriously.

-Why did my mother have to run away from here? I mean, I know there are many reasons, but why her? Why do they want to hurt us here?

-Stephen," he holds my shoulders and stares at me, "Didn't you read in that book what they do in this place to keep the pumpkin patch fertile?

I turn my eyes to the other side.

-No, I think it only mentions prayers and offerings. I answered with supposition.

-They make human sacrifices. My father revealed in a tragic voice. That's why Beatriz ran away with you, because you were going to be the next sacrifice, and you still are. All this time we have been protecting you.

I blanched at the shocking truth, even though I was already learning that this place is like hell, with that revelation my thoughts about Brasazul became worse.

-What? Why me?

-It is the Great Watch who chooses the sacrifice for the Pumpkin Man. That's how we keep the fields fertile and plentiful. I'm sorry you had to find out this way, son, but you know why your life is in danger. I have to get you out of here before....

A chorus of shouts from the crowd interrupted my father.

-What is that? -I asked in alarm.

-It looks like an important ritual is about to take place. We're going to have to leave, the surveillance will get heavier later.

My father rummaged through a trunk next to the bed and found some clothes for me.

-Here, put this on. They were my clothes when I was seventeen, I'm sure they must fit. You'll also wear this marking mask. Here almost everyone knows each other's faces, except those of us who wear the mask.

I obeyed my father and changed my clothes immediately, and ultimately put on the mask.

-Well, keep quiet and follow me. I nodded my head. We walked through the door and headed towards the place where the crowd was gathered. Everyone was shouting in angry voices. They were waving their arms, holding sticks and stones in their hands. People were shouting terrible things like: "Cursed", "traitor", "sinner", among other things like that.

As we looked closer, we could see a woman, tied to the trunk of a dry tree, bleeding from her mouth and nose. My father and I stood in suspense, our eyes widening as we recognized her.

-It can't be! Mom?

TO BE CONTINUED...

Escrito por @universoperdido. 10 de Agosto del 2022

Written by @universoperdido. August 10, 2022

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[ESP-ENG] CAMPO DE CALABAZAS (I)
[ESP-ENG] CAMPO DE CALABAZAS (II)
[ESP-ENG] CAMPO DE CALABAZAS (III)
[ESP-ENG] CAMPO DE CALABAZAS (IV)



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Wooooow!, What a twist. I would really love to know what happened next ?. I thought the mom had left the place, how do they catch her? .

This is a wonderful story line, well articulated, well crafted.
Thanks for sharing

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Thanks for reading me. These questions will be answered in the next part. Greetings.

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Estoy enganchado con esta historia, cada vez se pone mejor. Excelente, @universoperdido.

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Gracias por leerme y seguir el hilo. Cada parte que escribo la disfruto más que la anterior.

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